Reflexión sobre la infancia con Fernando Cayo

ENTREVISTA A FERNANDO CAYO (II PARTE)

Ya conocéis a Fernando Cayo, probablemente por su trabajo como actor. La semana pasada hablábamos con él sobre apadrinamiento, ya que hace 18 años que es padrino de Global Humanitaria. Pero él es una persona generosa, y durante la entrevista aportó una reflexión muy personal sobre la infancia, los derechos de los niños, y sobre valores, que merecen la pena leer. Os dejamos aquí la segunda parte de la entrevista a Fernando Cayo.

Muchos te conocemos por tus papeles en la ficción, pero ¿Cómo es Fernando Cayo en realidad?

Soy un hombre curioso que ama la vida y la vive con intensidad, padre de una niña de 13 años, muy trabajador.

¿Qué recuerdo tienes más marcado de tu infancia?

Recuerdo el jugar con mis amigos en el campo, la felicidad tiene los mofletes sonrosados de correr y jugar. También recuerdo las primeras representaciones teatrales en mi colegio o bailar como un loco con la música a tope en casa. Aprecio mucho el haber tenido una infancia con mucha actividad creativa y cultural, eso fue muy importante en mi desarrollo.

¿Qué crees que es lo más bonito de ser niño?

El descubrir el mundo, el disfrutar de la curiosidad y el no estar coartado por tantas reglas e ideas preconcebidas. Para descubrir el mundo los niños necesitan tener un espacio de libertad para jugar y desarrollarse creativamente.

¿Qué querías ser de mayor? ¿Cumpliste tu sueño?

Primero quise ser muchas cosas, ser músico, locutor de radio… pero pronto apareció de forma natural la idea de ser actor, de crear historias, escribía, pintaba… De mayor he cumplido mis sueños y me han sobrepasado. He producido mis propios espectáculos y he actuado por todo el mundo. Pero lo más importante, son los sueños que se cumplen cada día, los momentos que disfrutamos cada instante, quizá momentos sencillos, pequeños, pero que llenan nuestra vida. Y los sueños por venir. Soy una persona muy curiosa, sanamente ambiciosa y con muchas cosas por hacer.

¿Qué podemos hacer para que todos los niños tengan los recursos para hacer sus sueños realidad?

Básicamente necesitan amor. Cualquier padre o madre sabe que cuando los niños, sienten cariño y apoyo, prácticamente no necesitan nada más. El amor se transforma en asistencia económica y aportaciones si los niños y niñas no disponen de un entorno con medios materiales básicos. El amor es cuidado, es responsabilidad cívica y social. Es respeto.

Desde tu visión personal, ¿Crees que estamos educando a la infancia con valores solidarios?

Por una parte creo que a través de las redes y medios hay más información sobre los problemas que existen. Por otra parte esta misma cantidad de información puede desensibilizar y anestesiar. Es necesario seguir educando en conciencia y consciencia. El gran mensaje para mí es un mensaje de revolución individual, ser conscientes de que con nuestros pequeños actos se producen grandes cambios.