El derecho a la asistencia médica, o cómo murió el último pediatra de Alepo

ENTREVISTA A CARLO D’URSI, DIRECTOR DE TABIB

El 27 de abril de 2016 el último pediatra moría al caer una bomba en el hospital donde estaba trabajando. Bombardear un hospital en el marco de una guerra no sólo está prohibido por la Convención de Ginebra, significa privar a toda la población, a miles de personas de la asistencia médica, cuando es más necesaria. Se trata de atacar a la población más vulnerable. Cuando Carlo D’Ursi, actor y director de cine, se enteró de la muerte del dr. Wasim, se sintió obligado a contar esta historia, que retrata por un lado la cara más dolorosa de la guerra, pero que a la vez habla de valor y humanidad por parte de estos héroes anónimos que se juegan la vida cada día haciendo su trabajo. Hablamos con él sobre el derecho a la asistencia médica, y de la necesidad de contar y difundir estas historias. 

Trailer de Tabib, el último pediatra de Alepo

Trailer de Tabib, el último pediatra de Alepo

¿Quién es Carlo D’Ursi?

Un niño muy inquieto que con 19 años llegó a España por un proyecto Erasmus y nunca más volvió a su Italia natal.

Háblame de Tabib. ¿Cómo te enteraste de la muerte del último pediatra en Alepo?

En una noche insomne de primavera, mientras veía las noticias en bucle, saltó un “breaking news”. Muerte el último pediatra de Alepo.

¿Por qué decidiste dirigir esta película?

Porque me pareció una historia necesaria, la representación del héroe de Hegel que sacrifica su vida por el prójimo, o también la quinta esencia del juramento de Hipócrates que todos los médicos se comprometen a cumplir.

¿Cómo ha sido el proceso de documentación?

Cruz Roja y Médicos sin Fronteras, las dos organizaciones que actúan en el ámbito de la asistencia médica en Siria, han sido de gran ayuda. Además de ello, contacté con el director general del Hospital Al Quds de Alepo, donde el Doctor Wassim era residente.

¿Qué querías transmitir al público cuando viera Tabib?

No medité en el mensaje que quería trasmitir, simplemente sentí que contar esta historia era crucial.

Crees que el formato de corto es una ventaja a la hora de impactar al espectador, o te hubiera gustado desarrollarla como largometraje?

Tabib es una historia que no podría ser un largometraje, pues su narrativa no lo permite. Además quiero reivindicar la importancia de las historias cortas, no todas tienen que aspirar a ser largos. Son dos genero distintos.

Mohamed Wassim, el protagonista de la historia, ¿es un héroe o una víctima?

Un héroe, un héroe como muchos otros empeñados en labores sanitarias que se juegan la vida a diario

¿Qué significa en un escenario de guerra, acabar con la vida de los médicos, o destruir los hospitales?

Matar a un médico no “solamente” significa matar a un ser humano. Significa quitarle la asistencia médica a miles de personas. Cuando un niño muere por falta de un antibiótico, cuando una mujer no puede dar a luz en seguridad en una estructura médica por miedo a que la bombardeen ya no se está perpetrando una guerra, se están cometiendo crímenes contra la humanidad.

Tristemente la historia que cuentas, refleja la vida real de civiles que ven sus vidas truncadas por estar en un país en guerra. ¿Crees que podemos hacer algo para que ese horror pare?

Cada 4 años (o menos según el caso) hacemos un gesto muy sencillo. Meter una papeleta en una urna…además de ello cada uno en su especialidad profesional puede poner a servicio su talento para aportar su granito de arena. Creo más en los pequeños pasos que en los grandes titulares.

¿Crees que el cine tiene poder para generar cambios en la sociedad?

Desde luego, el cine es cultura, y la cultura es un motor de desarrollo transversal que necesita ser cuidado pues es la cultura es un elemento de riqueza para nuestro país.

Ya has recibido varios premios por Tabib, y estás seleccionado para varios festivales. ¿Cuál es el premio que más deseas para esta película?

Espero que a largo plazo se convierta en un instrumento de sensibilización.

¿Te consideras una persona comprometida?

Sí, sin duda alguna. En esta época de post verdad y autocensura tengo que tener mucho cuidado en cómo expresar mi indignación por ciertas injusticias y la manera en la que mis palabras y acciones se perciben. Pero en mi vida diaria intento ser un digno ciudadano de este gran país que es España con mis palabras y actos.

¿Has tenido contacto con el mundo de la ayuda humanitaria o la cooperación al desarrollo?

Si, en diversas ocasiones. Es un mundo muy complejo y con realidades muy distintas. Mi primera película como actor y productor se rodó en Mozambique y era parte de un proyecto de formación para jóvenes locales. África es mi pasión y mi perdición.