“El sistema hace que las mujeres y niñas indias sean más vulnerables a los abusos”

Desde Calcuta, Uttara Ray, responsable de proyectos Global Humanitaria/BSSK

Siguiendo con el análisis de la violencia machista que sufren las mujeres indias, es importante subrayar por qué, tal como señalan los expertos legales, muchas violaciones no se denuncian. La mayoría de las mujeres debe enfrentar la apatía de la policía, y debido al “honor de la familia” muchos expedientes se retiran. La evidencia médica de la violencia a menudo no se registra y los responsables quedan impunes. Además, no es poco común que en los pueblos del interior de la India los tribunales locales sugieran a la mujer casarse con su violador para “preservar su honor”. En algunos casos, la violación se puede utilizar para resolver cuestiones de casta y disputas locales.

Las penas máximas para un violador no son claras de acuerdo con las leyes vigentes. Pueden ser desde siete años de prisión hasta diez. Para los responsables de la violación en grupo, la violación de una mujer embarazada y otros delitos relacionados, la pena máxima es de 10 años. A pesar de que algunos legisladores argumentan a favor de la pena de muerte para los violadores, hay quienes advierten de que esto puede conducir a los hombres a matar a las mujeres después de la violación para evitar la pena capital. Los manifestantes civiles exigen al gobierno que modifique esas leyes arcaicas. Por lo tanto, el sistema jurídico y penal  lejos de ser una fuente de protección y empoderamiento, hace que las mujeres sean aún más vulnerables a los abusos.

Necesitamos una mejor administración de la ley, buen desempeño de la policía y aumento de la asignación presupuestaria para las mujeres y las niñas. Es necesaria la creación de un espacio democrático donde las mujeres y las niñas tengan los mismos derechos que los hombres y los niños, y no sean tratadas como peones o materias primas. Tenemos que castigar a todos los que cometen violaciones y asesinatos por igual. Y por encima de todo lo que necesitamos es crear una sociedad donde las mujeres puedan vivir sin el temor de ser violadas.

Con el fin de reducir la violencia contra las mujeres tenemos que hacer frente a la cultura de la desigualdad de género y la discriminación que está muy extendida en la India. Esto significa que además de trabajar con la policía y el poder judicial, tenemos que educar a los hombres y mujeres en materia de derechos de las mujeres ante la ley y trabajar con las comunidades para desarrollar una sociedad basada en el respeto y la igualdad. Si bien vemos que existe un cambio, éste es lento y no es suficiente. Pero nos da esperanza y nos motiva a continuar en nuestra lucha por la igualdad.

Las ONG tenemos un papel fundamental y vital en el objetivo de sensibilizar al público sobre la igualdad de género, empoderamiento de las mujeres, la prevención del abuso sexual infantil y la prevención de la violencia contra ellas. Actualmente existen anuncios, debates de radio y televisión, reuniones comunitarias y actividades educativas con los niños en las escuelas. A nivel comunitario, los proveedores de servicios y líderes locales también tienen un importante papel que desempeñar y deben coordinar sus esfuerzos, mientras las ONG siguen tratando de otorgar un refugio seguro para las mujeres atacadas, espacios con los que puedan contar, creer y saber que no se las va a condenar.

Foto: Juan Díaz/Global Humanitaria