Tumaco ¿Laboratorio para el posconflicto en Colombia?

Por Leticia Jaramillo, directora de Global Humanitaria Colombia

El Municipio de Tumaco, donde Global Humanitaria lleva trabajando desde hace más de dieciocho años, tiene un enorme reto en el posconflicto. Se puede convertir en un municipio laboratorio para el posconflicto, o por el contrario podría ver cómo se agrava la situación, a causa del vacío de poder dejado por las FARC, tras la firma de los Acuerdos de Paz.

Tumaco ostenta actualmente el no muy grato primer lugar como productor de coca que se calcula actualmente en más de 17.000 hectáreas, lo que ha hecho que la economía ilícita sea el motor de desarrollo de este puerto colombiano y la violencia el mecanismo para mantener el statu quo que garantiza que los carteles de la droga, especialmente mexicanos puedan continuar con el lucrativo negocio. Los jóvenes, que suman unos 100.000 en un municipio donde el desempleo está en el 77%, se buscan la vida con trabajos precarios y con las “oportunidades” que les brindan los grupos violentos y el narcotráfico.

La problemática en Tumaco no es de ahora, son años de olvido de parte de un Estado que nunca hizo presencia y que ha sido incapaz de impulsar un modelo educativo de calidad que brinde oportunidades a los jóvenes; ni un modelo productivo que pase de ser solamente extractivo de materias primas a apoyar el agregar valor a productos como el cacao, que generen empleo y riqueza a sus habitantes, lo que permitiría avanzar hacia una economía lícita en el Municipio.

Retos y oportunidades

Son varios los retos y oportunidades identificados para lograr la verdadera paz en Tumaco. Por una parte esta región de la Costa Pacífica Nariñense tendrá la posibilidad de tener representatividad propia en el Congreso de la República; por otra parte se inicia el proceso de la formulación de los Programas de Desarrollo con Enfoque Territorial (PDET), el Programa Nacional Integral de Sustitución de Cultivos de Uso Ilícito (PNIS) y los Planes Integrales de Sustitución y Desarrollo Alternativo (PISDA), todos ellos se construirán con la participación de las comunidades.

Desde Global Humanitaria apostamos por que el posconflicto se convierta en la oportunidad que la población afrocolombiana espera desde hace décadas. La firma de los Acuerdos de Paz per se no son garantía del logro de la paz, son el primer paso para que cesen los enfrentamientos armados. Pero la verdadera paz se construirá con el apoyo de un Estado eficiente que ofrezca educación de calidad y en general los servicios básicos a las comunidades, así como presencia constante de las fuerzas armadas y seguridad a las comunidades; de una sociedad civil crítica que tenga una visión común del tipo de municipio donde quiere vivir y que a través de los mecanismos de participación se manifieste y ejerza una ciudadanía activa. Y finalmente una cooperación internacional que logre trabajar articuladamente con el fin de aunar esfuerzos para apoyar las iniciativas comunitarias y las acciones del gobierno nacional.

Todo lo anterior será viable si hay un cambio social frente a la normalización que se ha hecho de la corrupción y la cultura del dinero fácil, como forma de vida.

Imagen: Talleres de educación para la paz en Tumaco (Global Humanitaria)

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La revista ‘Semana’ dedicó un amplio reportaje a la situación del municipio de Tumaco. Lo puedes ver aquí.