Programas para reducir el trabajo infantil: déficit en la India y referencia en Brasil

Para abordar el trabajo infantil es imprescindible conocer sus causas fundamentales y a partir ahí tomar medidas como la protección social de los niños y sus familias. Así lo han manifestado representantes de la Organización Internacional del Trabajo, al tiempo que denuncian que 5.000 millones de personas, es decir un 73% de la población mundial, carece de este respaldo sustancial.

“Sólo el 28 por ciento de las mujeres que tienen un empleo en el mundo recibe prestaciones monetarias de maternidad que procuren una forma de seguridad de ingreso durante la fase final del embarazo y después del nacimiento”, señala la OIT.

Con respecto a esto, la Declaración Universal de los Derechos Humanos de 1948 indica que las madres y los niños tienen derecho a cuidados y asistencia especiales. Todos los niños, nacidos de matrimonio o fuera de matrimonio, tienen derecho a igual protección social.

Si nos detenemos en el caso de la India, la OIT revela el déficit de asistencia médica existente en ese país: 24 médicos por cada 10.000 habitantes. El Informe Mundial sobre Protección Social de la organización muestra además que la India es uno de los países de Asia que dedica menos recursos a políticas sociales de protección de la infancia y la familia (0,06 de su PIB).

La organización recuerda los programas de transferencias en efectivo y en especie, condicionados o no, “mejoran la seguridad del ingreso de las familias y facilitan el acceso a la educación y a la atención sanitaria ayudan a prevenir el trabajo infantil y promueven la inscripción de los niños en la escuela o un control médico regular de los mismos”.

La Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura (FAO) destaca el programa puesto en marcha en Brasil en 2003, “Hambre cero”, como una referencia internacional en cuanto a políticas de seguridad alimentaria, desarrollo rural y lucha contra la pobreza. Mediante la entrega de la “Bolsa Familia” se produjo una significativa reducción de la explotación por trabajo infantil entre los menores beneficiados.

Imagen: OIT