Ni incapaces, ni peligrosas: Contra el estigma de trastornos y enfermedades mentales

La enfermedad mental no es una condición excepcional en nuestras vidas. Según cifras de la Organización Mundial de la Salud, una de cada cuatro personas experimentará un problema de salud mental en algún momento de su vida. Aproximadamente el 20% de los niños y adolescentes del mundo padecen trastornos o problemas mentales.

Y sin embargo, los trastornos de salud mental continúan siendo un tabú en nuestra sociedad, rodeados de ignorancia, prejuicios y miedo. Un estudio de la Universidad Complutense revelaba que el 18 % de la población española considera que las personas con enfermedad mental son peligrosas, y que el 28 % de la población no entrevistaría para un trabajo a una persona con un trastorno mental.

Desde la Asociación Obertament, se aclara que “a diferencia de la discapacidad psíquica o la demencia, el trastorno mental no disminuye ni deteriora las facultades mentales, sino que las altera de forma esporádica”, como en el caso de los trastornos de ansiedad, la depresión, la esquizofrenia, los trastornos de conductas alimentarias, de comportamiento y del espectro autista, estos últimos especialmente relevantes en el caso de niños y adolescentes.

Mitos alejados de la realidad

Con frecuencia también se piensa que las personas con trastornos mentales son perezosas, débiles, poco inteligentes, difíciles e incapaces de tomar decisiones. A menudo se las considera violentas e inspiran temor, basándose en mitos que pueden verse alimentados por los medios de comunicación. No es raro que así sea, cuando, según el mismo estudio de la Complutense, el 51 % de les noticias sobre enfermedad mental que aparecen en los medios de comunicación están relacionadas con asesinatos.

El estigma que rodea a las personas con trastornos mentales es un factor que limita su recuperación: les aísla, les excluye de actividades sociales, limita su posibilidad de obtener un trabajo y les dificulta pedir una ayuda que necesitan. Una encuesta en Reino Unido reveló que el 60% de personas diagnosticadas con un problema de salud mental tardó más de un año en compartirlo con sus familiares más cercanos.

Desde 1 de cada 4, la Estrategia Andaluza contra el Estima en Salud Mental, destacan el amparo que supone la Convención de la Naciones Unidas sobre los Derechos de las personas con discapacidad (2006). Esta Convencion, ratificada por España en 2008, considera que la exclusión de derechos que sufren estas personas no se explica por la deficiencia que causa el trastorno, sino que hay que buscar los motivos en las actitudes de la sociedad. Por tanto, hay que buscar medidas para impedir que exista discriminación.

Creada en 2012, la Global Anti-Stigma Alliance (GASA) es una alianza internacional de estrategias contra el estigma que promueve estrategias para compartir el aprendizaje sobre los trastornos mentales, las mejores prácticas y las últimas evidencias, con la finalidad de avanzar en la lucha contra la discriminación que sufren las personas con enfermedad mental.

Frente al estigma que tiende a aislar a estas personas, la OMS recomienda “empoderar a las personas con trastornos de salud mental y a sus familias” mediante organizaciones que los representen. Como ciudadanos es importante tener una disposición abierta para hablar sobre los trastornos mentales, tanto si se padecen como no, y poder alertar de los los estereotipos negativos que difunden los medios de comunicación.

La imagen ‘Día Mundial Salud Mental 2012’ es de Andalucía es Salud en Flickr.