Relator de la ONU: “Los pueblos indígenas no son consultados”

Alrededor de 370 millones de personas forman parte de diferentes comunidades indígenas en todo el mundo, que siguen siendo en mayor o menor medida víctimas de discriminación, violencia, pobreza y poco acceso a servicios básicos.

Así lo aseguraba el año pasado, con motivo del Día Internacional de los Pueblos Indígenas, su relator especial en la ONU, James Anaya.

Asimismo, el 9 de agosto de 2013, la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, Navi Pillay (en la imagen), manifestó que “el hecho de que la explotación y la expropiación continúen hoy en día pone de manifiesto la necesidad de trabajar más para proteger los derechos de alrededor de 370 millones de personas indígenas alrededor del mundo”.

La Alta Comisionada remarcó la importancia de la Declaración de la ONU sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas, adoptada en 2007, en la promoción del reconocimiento, observancia y aplicación de los tratados y otros acuerdos tomados con los Estados o sus sucesores.

En ese sentido, indicó que “los Estados deben trabajar más para honrar y fortalecer los tratados que sostienen con los pueblos indígenas, sin importar hace cuánto tiempo los hayan firmado”. Recordó que cumplirlos es visto como una tarea sagrada que requiere de la buena fe de las partes involucradas para lograr una adecuada aplicación.

Para Anaya, uno de los problemas básicos que existen en torno a la consecución de los derechos de estos pueblos es que ellos mismos “reciben muy poca información y no son consultados sobre decisiones que afectan sus vidas diarias y sus territorios”.

“La falta de una consulta adecuada se relaciona con situaciones de conflicto y profundas expresiones de descontento, falta de confianza e inclusive enojo por parte de los indígenas en varios escenarios a través del mundo”, expresó el relator de la ONU a la agencia EFE.