La vida de una niña entre guerrillas y narcotraficantes

Tania tiene 14 años y vive en una barriada de Tumaco, uno de los sitios más violentos de Colombia, con enfrentamientos entre narcotraficantes, guerrillas, paramilitares y las fuerzas armadas. Una situación insoportable para la población civil, que ve cómo aumenta su pobreza y desamparo.

“Llevamos ocho años en este barrio y nos vinimos para acá porque se nos facilitaba el estudio y también la salud, porque nos quedaba más cerca del hospital. Mi casa es de madera. En uno de los cuartos duerme mi mamá con uno de los niños y yo duermo con una profesora para acompañarla y que no duerma sola. Mi papá duerme en la sala. Me gustaría mejorar mi casa, quiero poder tener un baño y una cocina para mi mamá”.

“Mi familia es muy unida y nos apoyamos entre todos, mi hermano trabaja también para ayudarnos con la comida, porque a veces a mi mamá no le rinde entre la casa y la venta del pescado.  Cuando mi mamá vende pescado yo la ayudo a cuidar a mi hermanito y a arreglar la casa. Mi hermanito mayor me ayuda a hacer las tareas y los trabajos del colegio; él siempre está pendiente de mí”.

“Me levanto a las 8, me lavo la cara y me cepillo los dientes. Después me pongo a arreglar la casa, a hacer el desayuno con mi mamá y comemos. Después, si mi mamá no está, hago el oficio de la casa, cuido a mi hermanito y hago las tareas y más tarde hago el almuerzo. Pero cuando mi mamá está yo me voy a cuidar el niño de una vecina y llego a almorzar para irme al colegio hasta las 6 de la tarde”.

“Mi escuela queda en el barrio y estoy en 4º de primaria. Me gusta mucho ir a estudiar, pero lo que más me gusta del colegio es mi profesora que es cariñosa y comprensiva conmigo. Estoy aprendiendo a restar, a multiplicar, a dividir, también a leer, a escribir y a identificar los mapas. Allá también juego con mis compañeros”.

“Mi barrio se está organizando porque todavía está en mal estado.  Lo que más me gusta es jugar al fútbol, saltar cabo y jugar con muñecas. Nos colaboramos mutuamente. En la entrada hay una cancha de fútbol grande a donde voy a jugar y me gustaría cambiarlo por un polideportivo para jugar más deportes”.

En 2010 Tania sufrió el impacto de una bala, que atravesó su intestino y le produjo una infección interna. ¿Quién ha sido el responsable? “El conflicto armado”, es la respuesta que nos llega. Cuando Global Humanitaria conoció su caso, Tania padecía desnutrición crónica, por lo que hemos hecho un acompañamiento nutricional, suministrándole un suplemento alimenticio que debe tomar de forma permanente. Asimismo, contribuimos al transporte para sus controles médicos. Tania ha presentado una recuperación muy avanzada.