La mortalidad infantil disminuye, pero no el despilfarro de alimentos

El Fondo de la ONU para la Infancia, UNICEF, anunció la semana pasada que la mortalidad de niños se redujo a la mitad con respecto a las cifras registradas en 1990. También UNICEF nos recuerda que el 45% de esas muertes ocurren por desnutrición infantil. Por otro lado, un tercio de la comida que se produce en el mundo acaba en la basura.

En resumen, el estudio realizado entre otros por UNICEF señala que durante el año 2012, aproximadamente 6,6 millones de niños en todo el mundo –18.000 niños al día– murieron antes de cumplir cinco años, aproximadamente la mitad de niños menores de cinco años que murieron en 1990. Además de la desnutrición, UNICEF remarca que también es clave luchar contra enfermedades evitables como la diarrea, problemas pulmonares y el paludismo. 

La India, país donde trabaja Global Humanitaria, registra uno de los índices más elevados de mortalidad infantil: 22%. “Las vidas de la mayoría de estos bebés podrían salvarse si tuvieran acceso a determinados servicios básicos de salud”, indica el comunicado.

Otro estudio encargado en 2011 por la FAO, Organización de la ONU para la Alimentación y la Agricultura, revela datos que se mantienen: un tercio de la comida producida por los seres humanos se desperdicia o directamente se arroja a la basura. Esto ocurre sobre todo en los países industrializados.

“Los productos que más se desaprovechan son las frutas y las hortalizas, además de las raíces y tubérculos”, informa el portal Mundo Geo partiendo de este informe. En lo que respecta a España, se tiran 63 kilos de comida al año por persona. Lo que supone un gasto total de 11.000 millones de euros anuales en alimentos que no se van a consumir.

“Tanto los países de Europa como los Estados Unidos tiran entre 95 y 115 kilos anuales. Solo España supera los 60 kilos anuales por persona. Mientras que en África o en Asia alcanzan escasamente los 10 kilos”.

Para comenzar a revertir esta situación, los expertos recomiendan recetas muy simples como llevarse la comida que nos sobra en los restaurantes; tirar los alimentos sólo si se encuentran en mal estado (que no siempre coincide con la fecha de caducidad); no comprar una cantidad excesiva de productos, organizando en casa los alimentos de modo que se consuman todos.

Imagen: Juan Mercado/Global Humanitaria