La aventura de leer. Cuenta la leyenda…

“Muchos de los cuentos de encantamientos, maravillosos, que recibimos de niños, están emparentados con los mitos. En el mito hablaron los hombres de seres fabulosos, de plantas, animales, reinos lejanos. Hablaron de la antigua fábula, relataron la creación del mundo, la ordenación de la vida, fabularon sucesos que acompañaron el tiempo inicial de los hombres”, señala la escritora Ana Pelegrín en su obra La aventura de oír.

Cada 23 de abril se celebra el Día Internacional del Libro, motivo por el cual hemos querido compartir con vosotros el mito sobre la creación de Phnom Penh, la capital de Camboya, para que puedan a su vez compartirla con los pequeños de la familia.

Phnom Penh, capital de Camboya desde 1866, que fue apodada la “París del Este” y el “pacífico oasis de Indochina”, se construyó en 1327, siguiendo una planificación urbana específica y con la intención de convertirla en la principal ciudad del país. El nombre de Phnom Penh significa “la colina de Lady Penh”. Ésta es la historia que cuenta el porqué de su nombre:

«Durante la época de apogeo del Imperio Khmer, cuando la capital de Camboya era Angkor, la ciudad hoy conocida como Phnom Penh era solamente una pequeña aldea. Cuenta la leyenda que una rica viuda, llamada Don Penh, vivía en dicha aldea, en una bonita y lujosa casa sobre la colina. Un día, las aguas del río Mekong se desbordaron y arrastraron, dentro de su mansión, un enorme árbol.

Asustada y a la vez intrigada por tan sorprendente irrupción, Lady Penh se acercó con sigilo al tronco, que había quedado partido por la mitad. Al acercarse, la dama encontró en el interior de sus tallos cinco estatuas de bronce de Buda, el fundador indio del Budismo, que por aquel entonces se había hecho popular entre las aldeas de Camboya.

Al verlas, la dama Penh decidió rendir honor a las deidades encontradas y construyó, pocos meses después, una pagoda en la colina para dar cobijo a las estatuas. El lugar recibió el nombre de “Wat Phnom Don Penh” (o “Monasterio en la colina de Lady Penh”). Con el tiempo, el templo se fue haciendo se fue haciendo cada vez más y más popular, y era visitado por multitud de peregrinos.

Poco a poco, la gente de Camboya comenzó a creer que las estatuas eran una señal de que los dioses querían que ése precisamente fuera su nuevo hogar. Así, cien años después, cuando los enemigos de Siam (actualmente Tailandia) invadieron Angkor y la dejaron en ruinas, la capital se trasladó al nuevo emplazamiento, cerca del templo construido por la dama rica.

La nueva capital pasó a llamarse Phnom Dom Penh. Phnom significa “colina” en el lenguaje khmer; así, el nombre de la ciudad significa “la colina de Lady Penh”».

En el centro del Phnom Pehn actual, en lo alto de una colina se alza un templo de varias torres, que los expertos datan en unos seis siglos de antigüedad. Se le llama el templo de la colina y los camboyanos, conocedores de la leyenda, creen que es el mismo que construyó Lady Penh para sus budas milagrosos.


Imagen: Una pagoda a las afueras de Phnom Penh. Foto J.Díaz/Global Humanitaria