Día mundial contra el Trabajo Infantil

Cerca de 215 millones de niños en el mundo se ven obligados a trabajar, la mayoría de ellos en el sector agrícola  y en el ámbito familiar pero también en la agricultura comercial. La pobreza sigue siendo la primera causa del trabajo infantil y el abandono escolar una de sus consecuencias más inmediatas.

Como explica en su último informe * la Organización Internacional del Trabajo (OIT), no hay una solución uniforme para que todos los países miembros hagan efectivos los convenios sobre la edad mínima de trabajo y las peores formas ratificados por una mayoría de ellos (excepto la India).  Pero sí que es crucial para afrontar el trabajo infantil  el fortalecimiento del sistema educativo, sobre todo  en las zonas rurales donde el acceso a la educación básica sigue siendo un reto.



Educación frente a trabajo infantil 

Los niños que no pueden ejercer su derecho a la educación, difícilmente saldrán adelante en un futuro. Y no sólo ellos: todo su entorno y comunidad se verán afectados por esa carencia. Pero veamos cuáles son los obstáculos, comunes en los países donde trabajamos, con los que se encuentran las familias a la hora de garantizar la educación de su hijos:

– los bajos ingresos familiares hacen que se deje a los hijos en casa realizando tareas domésticas o agrícolas de subsistencia mientras los padres salen a trabajar fuera del hogar.
– los gastos en material escolar, libros, uniformes son una barrera para las familias pobres.
– hay una falta de conciencia sobre la importancia de la educación, especialmente en zonas rurales.
– a la falta de escuelas y a las infraestructuras en mal estado, se añade la falta de formación de profesores y de materiales de enseñanza inadecuados.

A estos factores comunes a nuestras zonas de trabajo se añaden características singulares de cada país. Así,  el trabajo infantil es frecuente en Camboya , comienza a una edad temprana y es un importante apoyo en los hogares pobres. Es la principal causa de repetición y abandono escolar (aproximadamente el 52% de niños 7-14 años, más de 1,4 millones de niños, son económicamente activos).

En Colombia, la violencia sociopolítica afecta a niños  jóvenes y maestros, que son amenazados, reclutados forzosamente o utilizados como informantes, en una de los peores formas de trabajo infantil.Se estima que el 27.7% de la población infantil entre los 12 y los 17 años trabaja y abandona sus estudios.

En la India, la persistencia de las castas y la resistencia a la escolarización de las niñas complican este escenario en el que  la escasez de recursos, de nuevo aboca a los niños al trabajo y la discriminación de género mantiene a las niñas apartadas de la escuela. También faltan aulas y profesores, como en las zonas rurales de Perú donde la lejanía del centro escolar y un elevado porcentaje de instalaciones deterioradas no favorece la permanencia escolar: los niños acaban ayudando a sus padres en el campo o en la casa.

En todos los casos se hacen necesarios proyectos de desarrollo para afrontar la pobreza, el apoyo a las familias y sobre todo facilitar el acceso de los niños y niñas a una educación básica, que debería ser gratuita y obligatoria. Desde Global Humanitaria trabajamos en proyectos que faciliten ese acceso conscientes de que la educación, además de un arma de futuro, es su derecho.

Encontrarás información relacionada, videos y actividades en nuestro site de campaña El trabajo no es cosa de niños

*”Combatir el trabajo infantil: del compromiso a la acción”

Trabajo infantil, algunos datos

– El mayor número de niños en situación de trabajo infantil (113,6 millones) está en la región Asia y el Pacífico, seguida por África Subsahariana (65,1 millones) y América Latina y el Caribe (14,1 millones).(informe OIT)

– La edad mínima de admisión al trabajo entre los 163 estados miembros de la OIT va de los 14 a los 16 años

 Al entrar en el mercado laboral prematuramente, a los niños se les priva de la educación y capacitación necesarias para que ellos, sus familias y sus comunidades salgan del ciclo de pobreza en que se encuentran. El paso más importante que se puede dar en la lucha contra el trabajo infantil es garantizar la provisión de una
educación gratuita, obligatoria y de calidad. 

Encontrarás información relacionada, videos y actividades en nuestro site de campaña El trabajo no es cosa de niños