Feminicidios en Bolivia

Tras el feminicidio el pasado mes de octubre de Lucia Pérez, una joven argentina de 16 años, se han intensificado las movilizaciones y protestas contra la violencia de género tanto en las calles de diversos países como en las redes sociales bajo el hashtag #NiUnaMenos. En el caso de Bolivia, decenas de mujeres se movilizaron en ciudades como La Paz, Cochabamba y Santa Cruz para sumarse a esta campaña, ya que el país aparece entre los 25 del mundo con mayor incidencia de violencia contra la mujer. En este post hablamos con Mónica Novillo, Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer de Bolivia.

  • Pese a estar tipificado el delito de feminicidio, Bolivia es uno de los países con mayor índice de violencia contra las mujeres, ¿qué está fallando?

Lamentablemente los últimos 3 años de la aprobación de la ley 348 contra la violencia a la mujer, se ha registrado 518 feminicidios en todo el país, una mujer muere cada tres días víctima de feminicidio en Bolivia. De cada 10 personas que acuden a los Servicios Legales Municipales (SLIM), 9 son mujeres -incluidas las niñas- que sufrieron agresiones físicas, psicológicas, sexuales y económicas (INE, VIO – 2010).

Con frecuencia se nos pregunta si la violencia contra las mujeres ha incrementado o se ha visibilizado más; consideramos que ocurren ambas cosas. Los datos de feminicidios dan cuenta de un aumento de los casos, que también se visibilizan más debido a los avances normativos logrados.

También se evidencian dificultades para la implementación de la normativa existente, por la insuficiente asignación de recursos humanos y financieros necesarios, la inoperancia del sistema de administración de justicia, debilidad institucional de las instancias que reciben las denuncias, la burocracia para efectivizar la denuncia, el pensamiento patriarcal que conlleva a la conciliaciónn entre la víctima y el agresor, la falta de conocimiento y sensibilidad en los funcionarios públicos.

Otro de los aspectos de la masificación de la violencia, es la cultura patriarcal de nuestra sociedad, en la cual la violencia a la mujer esta naturalizada, en las familias con la reproducción de roles, el deber ser femenino, la responsabilidad del cuidado de la casa y de los hijos, con alta tolerancia a la violencia.

Por otro lado, reconocemos que el sistema de educación, los medios masivos de información, juegan un papel fundamental en la reproducción de valores y roles de género, y que contribuyen a la pervivencia de valores que inciden en el reforzamiento de relaciones de violencia contra las mujeres, como hecho socialmente aceptados y naturalizado.

  •  Entonces, ¿no hay realmente conciencia social de la magnitud de este problema?

Desde las organizaciones de mujeres, colectivos e instituciones que trabajamos la temática, existe una alerta sobre la magnitud de los hechos de violencia y feminicidios registrados en nuestro país y se demanda al Estado una atención adecuada de esta problemática.  Pocas han sido las entidades territoriales autónomas que dictaron estado de alerta en relación a los casos de violencia de género y la designación presupuestaria, tampoco es suficiente para ampliar los programas de protección a las víctimas o prevención de los casos.

Por otro lado, a nivel social, existen proyectos que buscan la concienciación de la población. Poco a poco, la temática adquiere una nueva resignificación que implica la reflexión de todas las personas que se ven involucradas o las personas que viven a través de los medios todos los casos de violencia. Lamentablemente el problema se magnifica debido a que hay un carente impulso a proyectos informativos de que se debe entender por violencia, esto acompañado de la falta de datos estatales que colaboren a poner en agenda pública la temática.

  • ¿En qué zonas del país y en qué contextos se da un índice mayor de estos de casos?

Las ciudades más afectadas son Cochabamba, La Paz y Santa Cruz, en un informe del Centro de Información y Desarrollo de la Mujer (CIDEM), el 60% de la violencia que sufren las mujeres es conyugal, el 21.36% violencia sexual, 13.59% violencia familiar y el 7,2% violencia infantil.

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foto-monica-novillo-coordinadora-de-la-mujer-boliviaMónica Novillo,  Secretaria Ejecutiva de la Coordinadora de la Mujer de Bolivia. Esta Organización trabaja en red con 21 instituciones afiliadas con cobertura en todo el país. Además mantiene una estrategia de alianzas con organizaciones y movimientos sociales para impulsar acciones y propuestas concretas, e implementar estrategias de incidencia política.  Se promueve también la construcción de alianzas con instituciones públicas y privadas.