Embarazos adolescentes en Guatemala, “Hay que realizar un trabajo conjunto con las familias”

El año pasado, entre enero y agosto, se registraron más de 4.400 embarazos de niñas de entre 10 y 14 años en Guatemala. La cifra asciende a  64 398 cuando hablamos de  adolescentes de entre 15 a 19 años.

Los embarazos de niñas menores de 14 años se consideran violaciones. Sin embargo de 21.232 reconocimientos por delito sexual  (desde enero de 2012 a marzo de 2105) solo se emitieron 1.275 sentencias.  ( fuente: Observatorio de Salud Sexual y Reproductiva de Guatemala )

Leslie Mejía  es una de las 40 mujeres jóvenes que integran la Agrupación de Mujeres Activas (AMA) desde 2014 coordina el proyecto Ámame y Protégeme del Embarazo, cuyo  objetivo es poner freno  a esta situación a través de  la formación de jóvenes y maestros, y la difusión de información básica y accesible.

Así, en campamentos y talleres de formación se abordan temas como derechos sexuales y reproductivos,  interculturalidad, participación ciudadana y política, equidad de género y liderazgo, entre otros. Más de 9.000 personas participan en estas actividades que incluyen un programa de radio en q’eqchí a través del cual se difunden las rutas de atención y denuncia.

¿Cuáles son las causas del elevado número de embarazos en niñas y adolescentes en Guatemala?

“Existen muchas causas, entre ellas la falta de acceso a la salud y a la educación.  La falta de educación sexual, de planificación familiar, de información y acceso a métodos anticonceptivos y de asistencia sanitaria universal en el marco de la salud pública. Entre otras causas que revisten particular importancia,  están las relaciones sexuales forzadas y la explotación sexual de niñas, adolescentes y jóvenes.”

¿Cuál es la reacción en las familias que se enfrentan al embarazo no deseado de su hija? ¿Y de la niña embarazada?

“El embarazo irrumpe en la vida de las adolescentes en momentos en que todavía no alcanzan la madurez física y mental, a veces en circunstancias adversas, en medio de carencias nutricionales u otras enfermedades, y en un ambiente familiar poco receptivo para aceptarlo y protegerlo.”

“La mayoría de padres obliga a las niñas a  abandonar su casa y sus estudios,  y son culpadas por el hecho de haberse quedado embarazadas aunque en algunos casos  son producto de violaciones.”

De ahí que Leslie, comente que “La educación sexual integral demanda la urgencia de nuevas formas de  acercamiento ya  que no será totalmente efectiva si no se realiza un trabajo conjunto con las familias, principal agente socializador de los adolescentes en estos temas.”

La salud emocional de la niña embarazada puede llegar a afectarse considerablemente puesto que generalmente el embarazo se asume en condiciones difíciles y alejadas de una opción verdaderamente libre y responsable.

 ¿Qué cambios aprecia en las mujeres que están participando en el proyecto que usted impulsa?

La puesta en marcha de las actividades ha permitido impulsar en escuelas primarias la educación integral en sexualidad y empoderar a niñas y adolescentes sobre sus derechos sexuales y reproductivos. Esto ha contribuido a que tomen mejores decisiones sobre su vida y sexualidad, realizar sus planes de vida, prevenir riesgos ante prácticas nocivas como la violencia sexual e infecciones de transmisión sexual, incluyendo el VIH.”

Por otra parte, ” promover masivamente la prevención de embarazos en niñas ha empezado  a romper barreras , a hacer visible el  tema en los espacios locales y comunitarios de participación ciudadana como un problema social.”

“A la vez, se impulsa la participación democrática de la mujer joven. Nuestra  Agrupación (AMA) forma parte del Consejo Municipal de Desarrollo de Poptún, lo que ha permitido que las propuestas y demandas de  jóvenes y mujeres empiecen  a ser atendidas en la agenda de desarrollo municipal.”