El reto de estudiar en el Petén

Serie En Directo desde Guatemala
Por Gabriel Díaz
Reponsable de Publicaciones en Global Humanitaria España

En las comunidades rurales del Petén, la excepción es que los niños continúen sus estudios hasta completar el básico, como llaman en Guatemala a la educación primaria más los años de secundaria. Las familias numerosas, que como comentamos llegan a tener hasta 10 hijos, se ven imposibilitadas de asumir esa inversión en la educación de sus niños. De forma extraordinaria, llegan los mayores y casi siempre varones.

Edgar Vázquez, nuestro interlocutor, tiene 17 años y es uno de esos casos en los que con mucho esfuerzo, mucho más de lo que podamos imaginar, ha conseguido iniciar la secundaria y se encuentra actualmente en pleno bachillerato dentro de una opción dedicada al magisterio. Este joven obtuvo una de las 116 becas entregadas por Global Humanitaria hace algunos años y luego continuó por su cuenta, con la ayuda de su madre y un talento particular…

Edgar relata cómo su madre se empecinó en que continuara sus estudios, lejos de su pueblo, pagando matrículas, materiales y una habitación donde estudiar y dormir en Poptún. Viajar y vivir desde un pueblo del Petén rural hasta un centro urbano como Poptún, representa un gran reto.

“Muchas veces mi madre tuvo que dejar de comprar ciertas cosas para la comida para pagarme el alquiler. Yo la extraño, extraño mi lugar, pero quiero seguir adelante. Hay muchas cosas por hacer sobre todo en cuanto al ambiente. Estamos haciendo mucho daño al medioambiente y a mí me gustaría trabajar sobre eso”.

¿Cómo lo está consiguiendo? Pues desarrollando una habilidad personal: Edgar dibuja y vende sus pinturas entre amigos o conocidos. Y los fines de semana, según nos explica, se dedica a ayudar al director del colegio trabajando o limpiando su terreno.

A lo largo de los caminos de Petén se ven niños cargando leña, otros con el machete con el que limpian terrenos, otros cargando insumos para el hogar. Gladys Paz, directora de Global Humanitaria en Guatemala, explica esta situación en el marco de nuestra campaña El trabajo no es cosa de niños. De hecho, más de 22 millones de niños y adolescentes latinoamericanos no están en la escuela o están en riesgo grave de abandonarla (ver comunicado de UNICEF)

De modo que el caso de Edgar es una excepción sobre todo entre la población rural, ya que allí la vida resulta más dura y es muy baja la cantidad de población que continúa sus estudios. De acuerdo con el Índice de Desarrollo Humano, el promedio de permanencia de los guatemaltecos en la educación formal es de 4 años. De hecho, es complicado ver a todos los integrantes de una familia concurrir a la escuela.

Estamos frente a una de las mayores injusticias a las que debe hacer frente la población de Petén, un territorio desplazado y olvidado también en el ámbito educativo. Se necesitan infraestructuras, formación docente y planes curriculares que no sean ajenos al contexto y expulsen a los niños de la enseñanza, tal como lo comentaba el sociólogo Renato Opperti, una de nuestras firmas invitadas.

En el vídeo de hoy,  dos participantes de la Escuela de Liderazgo Juvenil impulsada por Global Humanitaria, relatan su experiencia.