Detener un nuevo brote de sida

Uno de los Objetivos de Desarrollo del Milenio fijados para este 2015 es combatir el VIH/SIDA, la malaria y otras enfermedades. Y aunque en los últimos años se han realizado avances significativos, el VIH/SIDA sigue siendo un importante problema de salud pública mundial, después de haberse cobrado más de 36 millones de vidas hasta el 2013, según la Organización Mundial de la Salud (OMS). Recientemente se ha publicado el informe “Detener el sida. Avanzar en la salud mundial” y en él se alerta de la necesidad de intensificar los esfuerzos contra el sida, ya que en caso contrario habrá más infecciones y muertes que hace cinco años. Si no se toman medidas urgentes, las consecuencias humanas y financieras serán catastróficas.

Este informe ha sido elaborado conjuntamente por la Agencia de las Naciones Unidas contra el Sida (ONUSIDA) y la revista The Lancet y en él se llama a los países más afectados a centrarse en frenar el contagio de la enfermedad y facilitar el acceso a los nuevos tratamientos antirretrovirales. En África, uno de los continentes más afectados, la inversión necesaria para controlar la enfermedad sería de un tercio del gasto total en salud y del 2 % del producto interior bruto (PIB) de los países afectados, por tanto será imprescindible el apoyo internacional en su lucha contra el sida.

Michel Sibidé, Director Ejecutivo de ONUSIDA, ha advertido que “debemos actuar con urgencia. Los próximos cinco años son una frágil ventana de oportunidad para acelerar nuestra respuesta y acabar con la epidemia para 2030″.

Con los datos sobre la mesa, queda constatado que el índice de contagios no está descendiendo como debería. Peter Piot (Director de la Escuela de Higiene y Medicina Tropical de Londres y principal autor del estudio) señala que “hay que afrontar la dura realidad: si el porcentaje de nuevas infecciones continúa, las medidas actuales contra el virus no serán suficientes para detener las muertes por VIH”.

Según las últimas estimaciones en la actualidad hay 35 millones de personas infectadas por el VIH/SIDA, de las cuales 19 millones no saben que viven con el virus. Aunque hoy por hoy no existe cura, los pacientes pueden mantener controlado el virus y tener una buena calidad de vida si siguen un tratamiento eficaz con fármacos antirretrovíricos.

“Es fundamental ampliar de forma sostenible el acceso al tratamiento, pero el tratamiento por sí solo no nos va a librar del sida. Hay que intensificar también los esfuerzos de prevención del VIH, sobre todo entre las poblaciones de mayor riesgo, al tiempo que se elimina la discriminación legal y social”, asegura Peter Piot.

Además, en el informe se muestran críticos con los países que se han relajado en la lucha contra el sida, señalando que algunas naciones, con la epidemia controlada o el número de afectados en descenso, muestran tendencias crecientes de prácticas sexuales de riesgo entre los grupos más expuestos y se ha producido un aumento del número de infecciones por el VIH.

Para evitar un nuevo brote de la epidemia, se señalan siete recomendaciones fundamentales como son, entre otras, la movilización eficiente de más recursos para la prevención, el tratamiento y la investigación del VIH y para una gobernanza y rendición de cuentas transparentes y sólidas respecto al VIH y la salud.

Imagen :  Prevención de sida en Lilongwe, Malawi  (Juan Díaz /Global Humanitaria)