Deporte, paz y desarrollo sostenible

Los beneficios del deporte y de un estilo de vida saludable son innegables, pero además ¿el deporte puede promover la cooperación, la solidaridad, la tolerancia, la comprensión, la inclusión social y la salud en los planos local, nacional e internacional? Hace tres años, la Asamblea General de las Naciones Unidas decidió proclamar el 6 de abril como el Día Internacional del Deporte para el Desarrollo y la Paz  como reconocimiento a la creciente contribución del deporte en su promoción de la tolerancia y el respeto. El deporte puede hacer frente a todas las formas de discriminación partiendo de la igualdad y el juego limpio.

Irina Bokova, Directora General de la UNESCO, señaló que “en todas las sociedades, el deporte nos hace soñar y es una fantástica fuerza de cambio positivo”. “El deporte puede ser, en particular en una época turbulenta como la nuestra, un poderoso instrumento para alcanzar la inclusión social, la igualdad entre hombres y mujeres y el empoderamiento de los jóvenes, rindiendo beneficios que no se limitan, ni mucho menos, al terreno de los estadios.  El deporte y la educación física son especialmente importantes para los jóvenes, para su salud y su compromiso cívico“.

Respeto e igualdad

En la misma línea Wilfried Lemke (Asesor Especial del Secretario General de las Naciones Unidas sobre el Deporte para el Desarrollo y la Paz) destaca que ”las actividades deportivas bien concebidas, las que incorporan los mejores valores del deporte, la autodisciplina, el respeto al adversario, el juego limpio y el trabajo en equipo, pueden ayudar a integrar a los grupos marginados y enseñar a las personas los valores necesarios para prevenir y resolver tensiones y conflictos sociales”.

Además, el deporte puede ayudar a conseguir los Objetivos de Desarrollo Sostenibles (ODS). Por ejemplo, en cuanto a la Educación y el Objetivo 4, las actividades físicas y deportivas pueden aumentar las matrículas en los sistemas educativos formales, la asistencia escolar y el rendimiento académico entre la población en edad escolar. Además, los programas basados en el deporte también pueden ser una plataforma de oportunidades más allá de la enseñanza primaria y secundaria, el aprendizaje y la adquisición de habilidades transferibles al lugar de trabajo y para la vida social.

También el deporte puede ayudar a reconstruir las sociedades post-conflicto, reunir a las comunidades divididas, y recuperarse de un trauma relacionado con la guerra, tal y como pretende el Objetivo de Desarrollo Sostenible 16. En este contexto, los programas y eventos deportivos pueden llegar a los grupos socialmente excluidos y les proporcionan escenarios de interacción, actuando como una plataforma de comunicación para la promoción del entendimiento mutuo, la reconciliación, la unidad y una cultura de paz.