Conversamos con el médico y payaso Patch Adams.

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria

“Reír es un sano instrumento para nuestra comunidad”

Trabajar por la justicia y la paz, el cuidado de las personas y la naturaleza, conforman los pilares de la labor que el doctor Patch Adams y el equipo multidisciplinario del Instituto Gesundheit! [buena salud, en alemán], expanden desde los Estados Unidos.

Este excepcional médico y payaso explica que comenzó a estudiar medicina en los años 60 a fin de emplearla como vehículo para el cambio social, para mostrar alternativas al sistema médico elitista dominante y poner en el corazón del mismo a la relación médico-paciente, su familia y la comunidad toda.

“Reír es una saludable expresión humana, un sano instrumento para nuestra comunidad; su presencia es necesaria en todas partes”. Sin embargo, insiste Patch Adams, el servicio dedicado al cuidado de la salud no emplea ni el humor y ni el amor como medios para una terapia integral.

En los Estados Unidos existe un sistema escolar terrible, remarca, “que sólo busca producir consumidores, que no piensen, que no tengan pensamiento crítico”. “Esto ha empeorado y embrutecido conscientemente a nuestra población. Quieren obediencia en el salón de clase. Creen que el humor es perjudicial para ellos”.

La felicidad es la consecuencia de vivir con conciencia y estar agradecido con ella. Yo elegí a los 18 años ser feliz y como un gesto político poner mi alegría en el espacio público. Creo que cualquiera puede elegir quién quiere ser en cualquier momento de su vida y con plena conciencia estar enfocado en ello. Yo lo hago en todo momento. No es difícil, yo lo he podido hacer”.

Reconocido mundialmente desde que su historia fuera reflejada en un filme protagonizado por Robin Williams, Patch Adams dialogó con la revista Global sobre el mundo que compartimos y qué podemos hacer para mejorarlo.

¡No te la pierdas!