Con desigualdad no hay justicia social

Quizás es difícil definir exactamente lo que es la justicia social, pero resulta mucho más claro acotar que no resulta justo que el 1 % más rico de la población mundial posea más riqueza que el 99 % restante, tal como puso de relieve hace unos meses un estudio de Oxfam Internacional, o que, según la misma entidad, los 20 españoles más ricos tienen tanto como el 30% más pobre. Y no se trata de un dato estático. La desigualdad avanza y España es uno de los países con mayor desigualdad de ingreso de Europa, según la agencia estadística Eurostat.

Naciones Unidas define la justicia social como “un principio fundamental para la convivencia pacífica y próspera, dentro y entre las naciones”. El concepto de justicia social está íntimamente relacionado con la igualdad de oportunidades, la equidad de género y los derechos de los migrantes, entre otros, y es incompatible con el aumento de las desigualdades entre países y en el interior de las sociedades.

La lucha contra las inequidades

Sin la eliminación de las desigualdades, no se avanzará en el desarrollo sostenible, y por ello el décimo de los Objetivos de Desarrollo Sostenible propone algunas vías para reducir las inequidades: Mejorar la regulación y el control de los mercados y las instituciones financieras, fomentar la asistencia para el desarrollo y la inversión extranjera directa para las regiones que más lo necesiten, entre otras.

Igualmente,  y para promover la inclusión económica de todos, independientemente de su género, o etnia, todas las medidas que faciliten la migración y movilidad segura de las personas son aliadas de la justicia social.

Para este 2016, la celebración del Día Mundial de la Justicia Social, que se recuerda cada 20 de Febrero, destaca el vínculo entre la consecución de sociedades implicadas en la lucha contra el cambio climático y la construcción de sociedades más equitativas y con mayores oportunidades para todos.

Imagen: Zapatero de Calcuta (J.Díaz / Global Humanitaria)