Género

“Para mi padre las niñas no debían ir a la escuela”

“Para mi padre las niñas no debían ir a la escuela”

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

“No he ido a la escuela porque mi madre, que no estaba con mi padre, me dejó al cuidado de mi abuela que no tenía medios económicos para enviarme a la escuela”, cuenta Nadège Kouadio, de 19 años.

Nadége ha participado en los cursos de alfabetización que Global Humanitaria y su contraparte Sapharm pusieron en marcha en Daloa, una zona especialmente afectada por la guerra civil en Costa de Marfil.

“He aprendido a contar de 0 a 100 y de 100 a 1000. A calcular con los signos de la multiplicación, sumas y restas de 3 cifras. Además de los cálculos he aprendido a leer y a escribir las letras del alfabeto de la A a la Z y puedo leer hoy libros de cuentos”relata. “Todo lo que he aprendido es interesante porque es útil dondequiera que me encuentre”. Más

Reacciones ante la violencia machista en la India (II)

Reacciones ante la violencia machista en la India (II)

Desde Calcuta, Uttara Ray, responsable de proyectos Global Humanitaria/BSSK

La violación de una joven ocurrida hace casi un año en Nueva Delhi ha tenido un impacto decisivo en la sociedad india, poniendo de manifiesto la magnitud de la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres en todo el país. Esa violación en grupo llamó la atención sobre una epidemia violenta a la que la mayoría de los principales periódicos dedicaron un promedio de una a tres páginas al día. Fue entonces cuando un grupo de investigadores manifestaron que la violación es sólo una de las varias formas de violencia y discriminación que acaban con la vida de casi dos millones de mujeres al año. Existe violencia sexual, violencia doméstica, infanticidio de niñas, así como el abandono infantil y la mala atención de las personas mayores que afectan a las niñas y a las mujeres mucho más que a los niños y los hombres. Más

Acciones contra la violencia familiar en Bolivia

Acciones contra la violencia familiar en Bolivia

Desde Cochabamba, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Hace diez años, las mujeres bolivianas que nacieron y crecieron en el campo no iban a la escuela o llegaban a cursar como máximo tres grados de primaria. Durante años las mujeres no participaban en las reuniones comunitarias, en cuestiones básicas como el control de la natalidad, para ellas no existían métodos anticonceptivos, viéndose imposibilitadas de concurrir a la posta sanitaria más cercana. El machismo, que todavía sigue arraigado con fuerza, ha sido la principal causa de esa situación.

Así lo explicó a nuestro blog Josefina Márquez, directora de Aynisuyu, ONG dedicada a la difusión y protección de los derechos humanos, con la cual Global Humanitaria ha desarrollado proyectos dirigidos a niños y adolescentes. En el caso de la violencia contra las mujeres, señaló: “cuando ocurre un caso de violencia intrafamiliar deben saber que tienen derecho a denunciar, ya sea maltrato físico, psicológico, sexual…Para eso hay defensoría del pueblo en cada municipio, aunque aún hay mucho desconocimiento del tema. Es vital fortalecer los derechos humanos y capacitar a policías y jueces en salud y educación”. Más

Logros y desafíos en Potojani Grande, Perú

Logros y desafíos en Potojani Grande, Perú

Desde Perú, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Úrsula Alarcón es profesora de 4º grado de primaria y Javier Castro de 6º grado. Ambos trabajan en la escuela de Potojani Grande, en Puno, adonde acuden alrededor de 70 niños de esa localidad peruana. “En realidad los niños que vienen a esta escuela son de diferentes comunidades; muchos provienen de hogares de extrema pobreza”, señala la maestra.

“En muchos casos, los padres no tienen trabajo o si lo tienen es temporal. Las madres se dedican a lavar ropa fuera de casa. Hay una parte de los niños que salen a las 6:30 de la mañana y llegan a la escuela a las 8:30, hacen el recorrido caminando y por eso llegan muy cansados. Algunos pierden el desayuno y como maestra no les puedo exigir que rindan lo esperado”. Más

Un día en la vida de Basilea

Un día en la vida de Basilea

Desde Perú, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Seguramente Basilea, una campesina quechua que vive en una pequeña y aislada comunidad de Puno (sureste del Perú), nunca ha escuchado hablar de las cifras del macro crecimiento económico y el boom de la construcción que se observa en los centros urbanos peruanos. Ella se entera de lo que ocurre más allá de las montañas por intermedio de algún vecino, porque con suerte aparece una radio, o alguien se acuerda de su familia en campaña electoral.

El día para ella comienza a las 4 de la mañana. Tiene 3 hijos, que cría al tiempo que se encarga de preparar el fuego, cocinar y trabajar en el campo. Su marido no está porque según nos cuenta trabaja en la construcción, lejos de casa, y aparece de cuando en cuando (a juzgar por el gesto de Basilea, eso no ocurre con mucha frecuencia). Más

Machismo en Guatemala: Romper esquemas y valores medievales

Machismo en Guatemala: Romper esquemas y valores medievales

Por Gladys Paz, directora de Global Humanitaria en Guatemala.

Hoy por hoy la mujer guatemalteca continúa sometida al silencio, la sumisión, la inequidad y el patriarcado. En 9 de cada 10 familias se oculta la violencia contra la mujer.

Los patrones culturales favorecen esta dolorosa realidad en una sociedad machista por su doble componente maya e hispánico y cuya primera manifestación cómplice es el silencio. 9 de cada 10 guatemaltecas coinciden en señalar la existencia de la violencia contra la mujer, el 70% admite que la ha sufrido o ha sido testigo de cómo su madre la ha padecido a manos de su pareja. Más

Un NO rotundo a la explotación y violencia contra niños y mujeres en Bolivia

Un NO rotundo a la explotación y violencia contra niños y mujeres en Bolivia

Por Iris Alandia, responsable de proyectos de Global Humanitaria  en Bolivia

En Bolivia existen leyes y reglamentos nacionales y municipales que propugnan “la defensa intransigente del interés superior de la niñez, la juventud y de la mujer para la protección de sus derechos”, entre las que podemos citar el Código del Niño, Niña y Adolescente, la Ley Contra la Trata y el Tráfico de Personas, la nueva Ley Integral de Protección contra la Violencia hacia la Mujer, entre las principales.

Pero a pesar de la existencia de este conjunto de disposiciones legales, los índices de violencia -a nivel nacional- se han incrementado de forma alarmarte. Es así que, según la Asamblea de los Derechos Humanos de Bolivia, el país ocupa el segundo lugar  en América Latina por casos de violencia contra las mujeres, mientras que, según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud (ENDSA – 2008), en el 83% de los hogares de Bolivia existen niños y niñas que son castigados físicamente y/o psicológicamente, por algún adulto. Más

Las niñas en el conflicto armado colombiano

Las niñas en el conflicto armado colombiano

Semanas atrás reproducíamos parte del informe “Como corderos entre lobos”, de la abogada experta en derecho internacional humanitario, Natalia Springer, que cuenta con el apoyo del Relator Especial de las Naciones Unidas para la Protección y Promoción del Derecho a la Libertad de Opinión y de Expresión. En esta oportunidad conoceremos de qué manera el conflicto colombiano involucra a las niñas, un reclutamiento que va en aumento. Más

Mes de las mujeres. Candelaria, activista guatemalteca

Mes de las mujeres. Candelaria, activista guatemalteca

EN PRIMERA PERSONA*

“Mi comunidad se ha construido con sentido de solidaridad mutua”

Me llamo Candelaria Antonia Martínez, tengo 40 años, vivo junto con mis 3 hijas y mi pareja. Pertenezco a la Cooperativa Nuevo Horizonte, localizada en el kilómetro 443 de la carretera central de Petén (norte del país) hacia ciudad Guatemala, en el municipio de Santa Ana. Actualmente soy representante de organizaciones de mujeres  ante el Consejo de Desarrollo Departamental de Petén (CODEDE); por otra parte formo parte de la red de mujeres de Petén por medio del grupo de promotoras de educación popular “Dejando Huellas”. Más

Mes de las mujeres: Retrato de Ruth Buendía, indígena Asháninka

Mes de las mujeres: Retrato de Ruth Buendía, indígena Asháninka

Por Antonio Sancho, desde la Selva Central de Perú

Conocí a Ruth Buendía en el año 1998. Unos pocos años atrás, había podido escapar de su comunidad indígena Asháninka, Cutivireni, en el río Ene, totalmente ocupada y esclavizada por el grupo terrorista Sendero Luminoso. Su padre Rigoberto había sido asesinado. Ella huyó. Logró rescatar a sus hermanos y a su madre enferma descendiendo en una precaria balsa de troncos por la noche el río Ene. Un río lleno de rápidos. Lo hizo en total silencio con sólo doce años. Los senderistas ni la vieron ni la escucharon.

La violencia nos ha marcado profundamente. Yo he visto cómo metían a un niño en agua hirviendo hasta que murió. La herida está adentro. Por eso queremos que se sepa lo que hemos pasado”, manifestó Ruth al diario local La República.
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