Desigualdad

Rita Banerji, activista india: “Intentan normalizar la violencia hacia las mujeres”

Rita Banerji, activista india: “Intentan normalizar la violencia hacia las mujeres”

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria. 

La activista, escritora y fotógrafa india Rita Banerji impulsa 50 millones de desaparecidas, una campaña que denuncia y busca frenar el asesinato sistemático de mujeres en La India, el cuarto más peligroso del mundo para las mujeres. Con motivo del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), Banerji explica a Global Humanitaria cuáles son las claves de esta campaña.

“Todos quienes hemos crecido en la India hemos escuchado historias de bebés, niñas abandonadas o sobre las mujeres muertas por la dote. Incluso en mi familia que es muy educada, de clase media alta, hubo casos de violencia. Las mujeres en la India tratan de decirle a las chicas que esto es “normal “, o que son “cosas que suceden”, entre otras. Tratan de hacernos aceptar la violencia desde muy jóvenes por nuestra parte, un lavado de cerebro. Pero siempre me ha irritado”, señala la activista. Más

Nicaragua: emigración y deserción escolar

Desde Río San Juan, Omar Tremiño

Doña Juana Taleno es una mujer de aproximadamente 62 años, y su rostro indica que los años no han pasado en vano. Habita en una casa muy humilde, sus paredes son de madera, techo de paja y láminas de zinc, sobre una loma en la comunidad Boca de Sábalo, en el municipio de El Castillo en el sur de Nicaragua. Tiene 8 hijos de los cuales dos residen permanentemente en la vecina Costa Rica, en tanto los otros viajan los fines de año a “coger café” o “cortar café”. Más

“El sistema hace que las mujeres y niñas indias sean más vulnerables a los abusos”

“El sistema hace que las mujeres y niñas indias sean más vulnerables a los abusos”

Desde Calcuta, Uttara Ray, responsable de proyectos Global Humanitaria/BSSK

Siguiendo con el análisis de la violencia machista que sufren las mujeres indias, es importante subrayar por qué, tal como señalan los expertos legales, muchas violaciones no se denuncian. La mayoría de las mujeres debe enfrentar la apatía de la policía, y debido al “honor de la familia” muchos expedientes se retiran. La evidencia médica de la violencia a menudo no se registra y los responsables quedan impunes. Además, no es poco común que en los pueblos del interior de la India los tribunales locales sugieran a la mujer casarse con su violador para “preservar su honor”. En algunos casos, la violación se puede utilizar para resolver cuestiones de casta y disputas locales. Más

“Para mi padre las niñas no debían ir a la escuela”

“Para mi padre las niñas no debían ir a la escuela”

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

“No he ido a la escuela porque mi madre, que no estaba con mi padre, me dejó al cuidado de mi abuela que no tenía medios económicos para enviarme a la escuela”, cuenta Nadège Kouadio, de 19 años.

Nadége ha participado en los cursos de alfabetización que Global Humanitaria y su contraparte Sapharm pusieron en marcha en Daloa, una zona especialmente afectada por la guerra civil en Costa de Marfil.

“He aprendido a contar de 0 a 100 y de 100 a 1000. A calcular con los signos de la multiplicación, sumas y restas de 3 cifras. Además de los cálculos he aprendido a leer y a escribir las letras del alfabeto de la A a la Z y puedo leer hoy libros de cuentos”relata. “Todo lo que he aprendido es interesante porque es útil dondequiera que me encuentre”. Más

Reacciones ante la violencia machista en la India (II)

Reacciones ante la violencia machista en la India (II)

Desde Calcuta, Uttara Ray, responsable de proyectos Global Humanitaria/BSSK

La violación de una joven ocurrida hace casi un año en Nueva Delhi ha tenido un impacto decisivo en la sociedad india, poniendo de manifiesto la magnitud de la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres en todo el país. Esa violación en grupo llamó la atención sobre una epidemia violenta a la que la mayoría de los principales periódicos dedicaron un promedio de una a tres páginas al día. Fue entonces cuando un grupo de investigadores manifestaron que la violación es sólo una de las varias formas de violencia y discriminación que acaban con la vida de casi dos millones de mujeres al año. Existe violencia sexual, violencia doméstica, infanticidio de niñas, así como el abandono infantil y la mala atención de las personas mayores que afectan a las niñas y a las mujeres mucho más que a los niños y los hombres. Más

Desastres naturales y desigualdades sociales

Desastres naturales y desigualdades sociales

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Tras el paso del tifón Haiyan/Yolanda, desde Filipinas nos llegan imágenes desoladoras y cifras de muertes de una dimensión tan escalofriantes como adormecedoras. Otra vez el impacto, la emergencia y la conmoción. Sin embargo, poco tiempo habrá de pasar para que los telediarios hagan foco en otra desgracia que superará a Yolanda y así sucesivamente. A un ritmo vertiginoso, no habrá tiempo para indagar en las causas de tanta destrucción. Y como dijo a nuestra revista Global Rosa Ma. Calaf, una vez más nos afectará el síndrome de la “piedad cansada”.

En Filipinas hay un promedio de 20 tifones al año, pero éste ha sido el más devastador, dejando más de 10.000 muertos, según datos estimativos.  ¿Qué sector de la población fue la más afectada? La franja más pobre. ¿Vivían estas personas en zonas de alto riesgo? Sí.  ¿Se tomaron medidas preventivas? No. Tras el tifón, ¿algo cambiará? Es altamente probable que no. Ya en su momento el periodista Ignacio Ramonet hizo un análisis de la relación entre desigualdad social y catástrofes como la filipina. Más

India, el cuarto país más peligroso del mundo para las mujeres (I)

India, el cuarto país más peligroso del mundo para las mujeres (I)

En esta entrega compartimos con vosotros el primero de tres reportes sobre la situación de las niñas y mujeres en la India. Conoceremos de primera mano estadísticas, reflexiones y reacciones tanto del gobierno como de la sociedad civil frente a una realidad alarmante.

Desde Calcuta, Uttara Ray, responsable de proyectos de Global Humanitaria/BSSK

La imagen internacional de la India está comúnmente vinculada a sus resultados económicos. Y de hecho se ha agrupado con China, Rusia y Brasil como una de las economías emergentes en un bloque conocido como BRIC. Sin embargo, una encuesta realizada por la Fundación Thomson Reuters indica que la India es el cuarto lugar más peligroso del mundo para las mujeres, independientemente de la clase , la casta o la religión a la que pertenezcan (según este estudio, el primer lugar lo ocupa Afganistán).

La violencia contra las mujeres es un asunto que abarca los derechos humanos, la salud pública; es la violación más opresiva y generalizada de los derechos de las mujeres y un impedimento para el logro de la igualdad, así como la promoción del desarrollo y la paz. Más

Acabar con el hambre, una cuestión de voluntad política

Acabar con el hambre, una cuestión de voluntad política

Hace poco más de un año en el mundo había 925 millones de personas sin acceso a alimentos, de acuerdo con datos ofrecidos Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO). Lo paradójico, señala la activista Esther Vivas, es que nunca en la historia se habían producido tantos alimentos.

Citando a la FAO, Vivas nos recuerda que en el mundo se produce comida para 12.000 millones de personas cuando en el planeta habitan 7.000 (ver artículo publicado por El País).

“La alimentación no es hoy un derecho garantizado. El creciente monopolio del sector agroalimentario supedita la necesidad de comer al lucro económico. Unas pocas empresas transnacionales controlan cada uno de los tramos de la cadena alimentaria, desde la producción en origen pasando por la transformación hasta la distribución final, consiguiendo enormes beneficios gracias a un modelo agroindustrial liberalizado y desregularizado”, escribe Vivas en su libro Del campo al plato. Más

Acciones contra la violencia familiar en Bolivia

Acciones contra la violencia familiar en Bolivia

Desde Cochabamba, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Hace diez años, las mujeres bolivianas que nacieron y crecieron en el campo no iban a la escuela o llegaban a cursar como máximo tres grados de primaria. Durante años las mujeres no participaban en las reuniones comunitarias, en cuestiones básicas como el control de la natalidad, para ellas no existían métodos anticonceptivos, viéndose imposibilitadas de concurrir a la posta sanitaria más cercana. El machismo, que todavía sigue arraigado con fuerza, ha sido la principal causa de esa situación.

Así lo explicó a nuestro blog Josefina Márquez, directora de Aynisuyu, ONG dedicada a la difusión y protección de los derechos humanos, con la cual Global Humanitaria ha desarrollado proyectos dirigidos a niños y adolescentes. En el caso de la violencia contra las mujeres, señaló: “cuando ocurre un caso de violencia intrafamiliar deben saber que tienen derecho a denunciar, ya sea maltrato físico, psicológico, sexual…Para eso hay defensoría del pueblo en cada municipio, aunque aún hay mucho desconocimiento del tema. Es vital fortalecer los derechos humanos y capacitar a policías y jueces en salud y educación”. Más

Logros y desafíos en Potojani Grande, Perú

Logros y desafíos en Potojani Grande, Perú

Desde Perú, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Úrsula Alarcón es profesora de 4º grado de primaria y Javier Castro de 6º grado. Ambos trabajan en la escuela de Potojani Grande, en Puno, adonde acuden alrededor de 70 niños de esa localidad peruana. “En realidad los niños que vienen a esta escuela son de diferentes comunidades; muchos provienen de hogares de extrema pobreza”, señala la maestra.

“En muchos casos, los padres no tienen trabajo o si lo tienen es temporal. Las madres se dedican a lavar ropa fuera de casa. Hay una parte de los niños que salen a las 6:30 de la mañana y llegan a la escuela a las 8:30, hacen el recorrido caminando y por eso llegan muy cansados. Algunos pierden el desayuno y como maestra no les puedo exigir que rindan lo esperado”. Más