Desigualdad

“El nuevo Código del niño pretende eliminar el trabajo infantil en Bolivia”

“El nuevo Código del niño pretende eliminar el trabajo infantil en Bolivia”

Por Iris Alandia, responsable de Proyectos Global Humanitaria Bolivia

El 17 julio pasado, el Gobierno del Estado Plurinacional de Bolivia ha promulgado la Ley 548 del nuevo Código Niño, Niña y Adolescente, que entre sus principales objetivos busca eliminar el trabajo infantil. La nueva ley, que retoma un Código del Menor de 1999, establece que la edad mínima para trabajar es de 14 años, pero hace dos excepciones: el trabajo por cuenta ajena, a partir de los 12 años, que es lo que permiten los convenios internacionales y el trabajo por cuenta propia, desde los 10 años.

Según el senador Adolfo Mendoza, “la nueva ley aprobada, tras un consenso entre todos los sectores, establece que se debe cumplir una serie de requisitos, a fin de garantizar la salud mental y física de los menores y evitar la explotación infantil”. Más

Los nuevos retos para Colombia 2014-2017

Los nuevos retos para Colombia 2014-2017

Leticia Jaramillo, responsable de identificación de proyectos de Global Humanitaria. 

Colombia, el país que lleva más de cincuenta años viviendo un conflicto armado, hizo una apuesta por la Paz. Los colombianos votaron por la Paz en las pasadas elecciones del 15 de junio. La opción era apoyar, por un lado, al actual Presidente Juan Manuel Santos, quien  lidera las conversaciones con la guerrilla de las FARC, que es la más antigua del mundo. Por otro, girar nuevamente a la extrema derecha con el apoyo al candidato Oscar Zuluaga, promovido por el expresidente Álvaro Uribe. Más

Programas para reducir el trabajo infantil: déficit en la India y referencia en Brasil

Programas para reducir el trabajo infantil: déficit en la India y referencia en Brasil

Para abordar el trabajo infantil es imprescindible conocer sus causas fundamentales y a partir ahí tomar medidas como la protección social de los niños y sus familias. Así lo han manifestado representantes de la Organización Internacional del Trabajo, al tiempo que denuncian que 5.000 millones de personas, es decir un 73% de la población mundial, carece de este respaldo sustancial. Más

Colombia registra el mayor número de muertes por minas terrestres en 2013

Colombia registra el mayor número de muertes por minas terrestres en 2013

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria

Colombia es el país donde se da el mayor número de muertes a causa de las minas antipersonales, a pesar de que ha habido una reducción continua desde 2006. El año pasado, el estallido de estas armas acabó con la vida de 359 personas.

A comienzos de este mes, el director de programas del Servicio de Acción de Minas de la ONU, Paul Heslop, remarcó que hace 20 años las minas causaban la muerte o heridas a una persona cada 20 minutos. “Se ha avanzado muchísimo, pero debemos seguir trabajando para erradicar totalmente estas armas”, indicó. Más

“¿Qué hacéis por la gente de aquí?”

“¿Qué hacéis por la gente de aquí?”

Por Belén González, delegada de Global Humanitaria, Asturias*

A menudo, en el transcurso de las sesiones de sensibilización que llevamos a cabo, me plantean por qué las ONG no nos centramos en trabajar dentro de nuestro país, o me  preguntan directamente “¿qué hacéis vosotros aquí?”.

Quizás algunos crean que unas personas merecen más atención que otras por vivir más cerca, pero lo cierto es que todos tenemos los mismos derechos y merecemos la misma consideración. No sobra ninguna causa sino que faltan manos para todas. Nadie amerita más privilegios que el resto y por eso se necesita trabajar por los derechos de todos. Más

Día del agua: de realismo mucho, de mágico nada

Día del agua: de realismo mucho, de mágico nada

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Cuando llegué por primera vez a trabajar a Tumaco (Colombia), en el año 2000, hacía muy poco tiempo se había creado el barrio de invasión (asentamiento) llamado 11 de noviembre, día en el que Cartagena de Indias se declaró independiente de España en 1811. Pero aquel panorama nada tenía que ver con emancipación alguna, ni con el realismo mágico de Macondo. Mejor dicho: de realismo mucho, de mágico nada.

El 11 de noviembre se asentaba sobre un vertedero, uno de los mayores basurales de esa ciudad-puerto situada al sur del país, que tenía por entonces unos 150.000 habitantes. Encima de los desechos orgánicos e inorgánicos los recién llegados habían montado senderos con estrechos tablones, los mismos con que construyeron sus chabolas. Así se fueron amontonando decenas de familias.

Entre la consternación y la indignación, mis ojos de principiante vieron cómo la putrefacción de la comida y los excrementos humanos se mezclaban con el de las gallinas y los perros, fundidos a su vez con miles de bolsas de plástico y botellas de vidrio. Para las ratas, un banquete. Sobre ese mismo “terreno” correteaban los niños, que jugaban, reían y también tosían, roncamente, como una persona de 60 años. Recuerdo que una alborotada nube de moscas y mosquitos los perseguía. Más

Violencia machista y resistencias al cambio

Violencia machista y resistencias al cambio

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

“La pobreza tiene nombre de mujer. Las mujeres (del campo) que son agredidas viajan hasta la comisaría más cercana, horas, gastan el poco dinero que tienen, caminan y cuando llegan, muchos funcionarios les dicen que vayan más tarde. La mujer que vive en el campo no tiene otro remedio que volver a la casa y seguir con la misma situación, compartiendo el mismo techo con su agresor”.

Así lo ha comprobado Belia Quiñones, quien lleva 20 años trabajando como abogada, defendiendo los derechos de las mujeres del campo, las más vulnerables de Perú. Buena parte de ese tiempo lo ha dedicado a luchar contra la violencia doméstica, a cambiar esquemas machistas y a fortalecer la ley. “Pero las resistencias son grandes”, indica la abogada. “Tenemos que sensibilizar a la población a todos los operadores que intervienen cuando se da un caso de violencia contra una mujer. Medicina legal, jueces, fiscales y funcionarios policiales están rotando permanentemente de un puesto a otro”. Más

Rita Banerji, activista india: “Intentan normalizar la violencia hacia las mujeres”

Rita Banerji, activista india: “Intentan normalizar la violencia hacia las mujeres”

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria. 

La activista, escritora y fotógrafa india Rita Banerji impulsa 50 millones de desaparecidas, una campaña que denuncia y busca frenar el asesinato sistemático de mujeres en La India, el cuarto más peligroso del mundo para las mujeres. Con motivo del Día Internacional de la Mujer (8 de marzo), Banerji explica a Global Humanitaria cuáles son las claves de esta campaña.

“Todos quienes hemos crecido en la India hemos escuchado historias de bebés, niñas abandonadas o sobre las mujeres muertas por la dote. Incluso en mi familia que es muy educada, de clase media alta, hubo casos de violencia. Las mujeres en la India tratan de decirle a las chicas que esto es “normal “, o que son “cosas que suceden”, entre otras. Tratan de hacernos aceptar la violencia desde muy jóvenes por nuestra parte, un lavado de cerebro. Pero siempre me ha irritado”, señala la activista. Más

Nicaragua: emigración y deserción escolar

Desde Río San Juan, Omar Tremiño

Doña Juana Taleno es una mujer de aproximadamente 62 años, y su rostro indica que los años no han pasado en vano. Habita en una casa muy humilde, sus paredes son de madera, techo de paja y láminas de zinc, sobre una loma en la comunidad Boca de Sábalo, en el municipio de El Castillo en el sur de Nicaragua. Tiene 8 hijos de los cuales dos residen permanentemente en la vecina Costa Rica, en tanto los otros viajan los fines de año a “coger café” o “cortar café”. Más

“El sistema hace que las mujeres y niñas indias sean más vulnerables a los abusos”

“El sistema hace que las mujeres y niñas indias sean más vulnerables a los abusos”

Desde Calcuta, Uttara Ray, responsable de proyectos Global Humanitaria/BSSK

Siguiendo con el análisis de la violencia machista que sufren las mujeres indias, es importante subrayar por qué, tal como señalan los expertos legales, muchas violaciones no se denuncian. La mayoría de las mujeres debe enfrentar la apatía de la policía, y debido al “honor de la familia” muchos expedientes se retiran. La evidencia médica de la violencia a menudo no se registra y los responsables quedan impunes. Además, no es poco común que en los pueblos del interior de la India los tribunales locales sugieran a la mujer casarse con su violador para “preservar su honor”. En algunos casos, la violación se puede utilizar para resolver cuestiones de casta y disputas locales. Más