Educación

Consecuencias del conflicto colombiano en Tumaco

Consecuencias del conflicto colombiano en Tumaco

Por Fernanda Luna, responsable de comunicación de Global Humanitaria Colombia.

En Tumaco, la vulneración de los derechos de sus habitantes como consecuencia del conflicto armado, es parte del día a día. En el municipio colombiano parecen confluir todos los males: la pobreza, la injusticia, las formas más desgarradoras de violencia contra los niños y las niñas, contra las mujeres.  

“Yo recuerdo que estaba en el puesto de frutas cuando me llamaron para decirme que le habían disparado a mi niña, yo salí corriendo y no sabía qué hacer, ni siquiera lloré, me quede ahí como paralizada y reaccioné cuando vi que la traían alzada. Tenía 12 años cuando me la mataron, le disparó otro niño de la misma edad porque no quiso darle un helado que se estaba comiendo”.  Es lo que recuerda María, una de las cientos de mujeres tumaqueñas que han vivido de forma descarnada la violencia en su territorio.  

Según el último informe forense de medicina legal, en 2012 se registraron en Tumaco 237 homicidios, y según la diócesis de Tumaco sólo de enero a septiembre de 2013 se produjeron 178 muertes violentas, víctimas de las guerrillas, de las bandas armadas los Rastrojos , los Urabeños, las Águilas Negras, y de la influencia directa del narcotráfico. Más

Violencia machista y resistencias al cambio

Violencia machista y resistencias al cambio

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

“La pobreza tiene nombre de mujer. Las mujeres (del campo) que son agredidas viajan hasta la comisaría más cercana, horas, gastan el poco dinero que tienen, caminan y cuando llegan, muchos funcionarios les dicen que vayan más tarde. La mujer que vive en el campo no tiene otro remedio que volver a la casa y seguir con la misma situación, compartiendo el mismo techo con su agresor”.

Así lo ha comprobado Belia Quiñones, quien lleva 20 años trabajando como abogada, defendiendo los derechos de las mujeres del campo, las más vulnerables de Perú. Buena parte de ese tiempo lo ha dedicado a luchar contra la violencia doméstica, a cambiar esquemas machistas y a fortalecer la ley. “Pero las resistencias son grandes”, indica la abogada. “Tenemos que sensibilizar a la población a todos los operadores que intervienen cuando se da un caso de violencia contra una mujer. Medicina legal, jueces, fiscales y funcionarios policiales están rotando permanentemente de un puesto a otro”. Más

Nicaragua: emigración y deserción escolar

Desde Río San Juan, Omar Tremiño

Doña Juana Taleno es una mujer de aproximadamente 62 años, y su rostro indica que los años no han pasado en vano. Habita en una casa muy humilde, sus paredes son de madera, techo de paja y láminas de zinc, sobre una loma en la comunidad Boca de Sábalo, en el municipio de El Castillo en el sur de Nicaragua. Tiene 8 hijos de los cuales dos residen permanentemente en la vecina Costa Rica, en tanto los otros viajan los fines de año a “coger café” o “cortar café”. Más

“Para mi padre las niñas no debían ir a la escuela”

“Para mi padre las niñas no debían ir a la escuela”

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

“No he ido a la escuela porque mi madre, que no estaba con mi padre, me dejó al cuidado de mi abuela que no tenía medios económicos para enviarme a la escuela”, cuenta Nadège Kouadio, de 19 años.

Nadége ha participado en los cursos de alfabetización que Global Humanitaria y su contraparte Sapharm pusieron en marcha en Daloa, una zona especialmente afectada por la guerra civil en Costa de Marfil.

“He aprendido a contar de 0 a 100 y de 100 a 1000. A calcular con los signos de la multiplicación, sumas y restas de 3 cifras. Además de los cálculos he aprendido a leer y a escribir las letras del alfabeto de la A a la Z y puedo leer hoy libros de cuentos”relata. “Todo lo que he aprendido es interesante porque es útil dondequiera que me encuentre”. Más

Reacciones ante la violencia machista en la India (II)

Reacciones ante la violencia machista en la India (II)

Desde Calcuta, Uttara Ray, responsable de proyectos Global Humanitaria/BSSK

La violación de una joven ocurrida hace casi un año en Nueva Delhi ha tenido un impacto decisivo en la sociedad india, poniendo de manifiesto la magnitud de la desigualdad de género y la violencia contra las mujeres en todo el país. Esa violación en grupo llamó la atención sobre una epidemia violenta a la que la mayoría de los principales periódicos dedicaron un promedio de una a tres páginas al día. Fue entonces cuando un grupo de investigadores manifestaron que la violación es sólo una de las varias formas de violencia y discriminación que acaban con la vida de casi dos millones de mujeres al año. Existe violencia sexual, violencia doméstica, infanticidio de niñas, así como el abandono infantil y la mala atención de las personas mayores que afectan a las niñas y a las mujeres mucho más que a los niños y los hombres. Más

En el Día Universal de la Infancia, un día en la vida de Ronald

En el Día Universal de la Infancia, un día en la vida de Ronald

Por Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Junto al equipo de Global Humanitaria Perú llegamos a la casa de Ronald en una mañana muy luminosa. Ronald tiene 9 años y vive con su familia en la zona rural de Coata, una localidad del departamento de Puno (Perú). Allí nos esperan sus padres, Jesús y Yolanda, sus dos hermanos, su abuela, una tía y una prima. Es temprano,  y de la cocina, hecha de barro y paja, sale un humo espeso que se ve desde la carretera: es hora de tomar la leche de la mañana.

La familia se pone en marcha mientras atiende a las visitas. Unos sacan leche de la vaca, otros recogen agua del pozo, abren el corral para que el rebaño de ovejas salga a pastar y luego los niños se preparan para ir a la escuela. Aquí, en medio del campo, se desplazan caminando o en bicicleta. No llega la luz eléctrica (por la noche utilizan una linterna) ni hay agua corriente. El centro de salud más cercano está en el centro de Coata, a unos kilómetros de la casa. Más

Logros y desafíos en Potojani Grande, Perú

Logros y desafíos en Potojani Grande, Perú

Desde Perú, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Úrsula Alarcón es profesora de 4º grado de primaria y Javier Castro de 6º grado. Ambos trabajan en la escuela de Potojani Grande, en Puno, adonde acuden alrededor de 70 niños de esa localidad peruana. “En realidad los niños que vienen a esta escuela son de diferentes comunidades; muchos provienen de hogares de extrema pobreza”, señala la maestra.

“En muchos casos, los padres no tienen trabajo o si lo tienen es temporal. Las madres se dedican a lavar ropa fuera de casa. Hay una parte de los niños que salen a las 6:30 de la mañana y llegan a la escuela a las 8:30, hacen el recorrido caminando y por eso llegan muy cansados. Algunos pierden el desayuno y como maestra no les puedo exigir que rindan lo esperado”. Más

Conservación de saberes ancestrales en Bolivia

Conservación de saberes ancestrales en Bolivia

Desde Bolivia, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria

Los agricultores, como los navegantes, saben observar y descifrar las señales de la naturaleza, porque así manda la tradición y porque no a todas partes llegan los pronósticos meteorológicos convertidos en espacios estrella de la tele.

En un margen de tiempo relativamente corto, hemos pasado del agujero de la capa de ozono y las consecuencias del efecto invernadero hasta instalarnos en el cambio climático, que no parece ser otra cosa que la fatiga de la madre naturaleza ante tanto desmadre humano. Y así lo perciben los campesinos cochabambinos del centro de Bolivia, que en los últimos años padecen las consecuencias de estos cambios. En ese sentido y sin ánimo de enaltecer desmesuradamente ninguna cultura –casi todas tienen sus bienes y sus males- los quechuas y aimaras han mantenido un diálogo con la naturaleza que no deja de sorprendernos a quienes provenimos de la ciudad.

Habituados a vivir de lo que la tierra les ofrece, tanto la siembra como la cosecha se convierten en un rito que implica mucha observación previa, con todos los sentidos. Se ve, se huele, se escucha, se palpa. Así lo vive desde hace décadas don Julio Morales, quien a los 82 años comparte su sabiduría con hijos y vecinos, lo que la tierra, la fauna y el cielo anuncian. Más

Un día en la vida de Basilea

Un día en la vida de Basilea

Desde Perú, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Seguramente Basilea, una campesina quechua que vive en una pequeña y aislada comunidad de Puno (sureste del Perú), nunca ha escuchado hablar de las cifras del macro crecimiento económico y el boom de la construcción que se observa en los centros urbanos peruanos. Ella se entera de lo que ocurre más allá de las montañas por intermedio de algún vecino, porque con suerte aparece una radio, o alguien se acuerda de su familia en campaña electoral.

El día para ella comienza a las 4 de la mañana. Tiene 3 hijos, que cría al tiempo que se encarga de preparar el fuego, cocinar y trabajar en el campo. Su marido no está porque según nos cuenta trabaja en la construcción, lejos de casa, y aparece de cuando en cuando (a juzgar por el gesto de Basilea, eso no ocurre con mucha frecuencia). Más

El Perú casi invisible

El Perú casi invisible

Desde Lima, Gabriel Díaz, responsable de publicaciones de Global Humanitaria.

Perú celebra hoy, 28 de julio, el 192 aniversario de su independencia, y por ello en Lima no queda rincón sin banderas y escarapelas rojas y blancas, los colores de la bandera de la nación andina. “Yo me llamo Perú”, “Viva Perú”, “Estoy orgulloso de ser peruano”, son frases que se leen y escuchan sin cesar en carteles públicos y en la televisión. Entretanto, el centro de la capital era escenario ayer de una masiva protesta contra la corrupción y las promesas incumplidas por el gobierno encabezado por Ollanta Humala. Según parece, la corrupción no está reñida con el amor a la patria y la injusticia social tampoco. Más