Aumentan los feminicidios en América Latina

Los feminicidios (homicidios de mujeres por cuestiones vinculadas al género) y otras formas de violencia siguen en aumento y además el 98% de los casos quedan impunes en América Latina. Esta es una de las conclusiones del estudio “Prevenir los Conflictos, Transformar la Justicia, Garantizar la Paz” presentado por ONU Mujeres hace unas semanas. Este estudio, sobre la aplicación de la Resolución 1325, vuelve a incidir en la relevancia de la participación de las mujeres en la prevención, gestión y solución de conflictos.

En el año 2000 el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas elaboró la Resolución 1325 donde destacaba la participación de las mujeres, como garantes de la igualdad, en la prevención y solución de conflictos, la consolidación y el mantenimiento de la paz y la seguridad de los países. Además demostraba que la inclusión de las mujeres mejora la eficacia en la asistencia humanitaria, fortalece los esfuerzos en la consolidación de la paz y la recuperación económica de los países.

Las mujeres y las niñas se convierten en la población más afectada, ya que se ven expuestas a experimentar violencia sexual y de género. El Salvador, Honduras y Guatemala son los países con las tasas de feminicidios más altas del mundo. Este dato puede ser el causante del aumento de mujeres que intentaron migrar con sus hijos a Estados Unidos, cifra que pasó de 12 mil en 2013 a más de 66 mil en 2014.

Luiza Carvalho, Directora Regional de ONU Mujeres para las Américas y el Caribe, señaló que en la actualidad “nos encontramos ante una situación de gran emergencia que requiere la  coordinación de todos los actores”. “En el contexto de violencia que vive la región, no es sorprendente que de los 25 países del mundo con las tasas más altas de feminicidio, 14 están en América Latina y el Caribe”.

Gladys Paz, Directora de Global Humanitaria Guatemala, explica que “en Guatemala la falta de oportunidades para la mujer es el resultado de factores socioculturales, de la pobreza y de una débil presencia del Estado”. “La mujer es víctima de abuso y maltrato en su entorno familiar, se les considera seres inferiores; la desvalorización hacia la mujer es tan recurrente que se ve como parte de la vida cotidiana, esto es ocasionado en gran parte debido a su educación en una sociedad machista que generalmente provoca una baja autoestima y escasos conocimientos de sus derechos”.