Análisis sobre la desnutrición infantil con Pascual Caballero

ENTREVISTA A PASCUAL CABALLERO – PEDIATRA DE MÉDICOS SIN FRONTERAS

Pascual Caballero es pediatra, y lleva más de diez años trabajando con distintas ONGs. Desde su entrada en Médicos sin fronteras, ha estado en misiones de ayuda humanitaria en Sahara, Kenia, Haití, Somalia, Etiopía, Níger, Madagascar, India, Sudán del Sur, Sierra Leona, Swazilandia, Uganda y actualmente Bissau. Explica que su trabajo es duro, pero que cuanto más te exige el terreno y más complicada es la situación, el proyecto le devuelve más. Debido a la pobreza, a la guerra, a la sequía y a las crisis humanitarias que ha visto en cada uno de sus destinos de trabajo, ha tenido que tratar a muchos niños con desnutrición. Hemos hablado con él para que nos explique algunos detalles sobre este problema que afecta al desarrollo de millones de niños en el mundo.

¿Qué importancia tiene una buena nutrición durante los primeros años de vida de un niño?

Desde antes de la concepción de un niño, la madre debe tomar ácido fólico para prevenir defectos graves del cerebro y la médula espinal. Todo el embarazo es un periodo crítico de formación de órganos, donde la cantidad y calidad de los alimentos (y medicamentos, y tóxicos) que toma la madre puede ayudar o dañar al feto de manera irreversible. Posteriormente, los 2 primeros años de la vida de un niño son muy relevantes en su crecimiento físico y en el desarrollo neurológico. Por todo ello, se habla de la trascendencia de la nutrición en los 1000 días de oro:  1 mes antes de la gestación, los 9 meses de embarazo, y los 24 primeros meses de vida extrauterina.

¿Qué consecuencias puede tener para el desarrollo de un niño sufrir desnutrición cuando es pequeño?

Esos bebés que recibieron mala nutrición durante el embarazo, una lactancia materna escasa (en ambos casos por mala alimentación de la madre), o tienen déficits calóricos y proteicos durante los 2 primeros años de vida desarrollan la llamada ¨desnutrición crónica¨. Son niños que no crecen en talla lo que les corresponde a la edad. Además, por la falta asociada de minerales y/o oligoelementos su desarrollo neurológico es menor, y posteriormente tienen dificultades de aprendizaje en la escuela y bajo rendimiento laboral cuando adultos. Se deben a problemas crónicos (pobreza en su comunidad o en su sociedad que no les permite dietas adecuadas, y además bajo acceso a cuidados de salud), y las soluciones son también a largo plazo: mejorar las condiciones de vida en su país. En la España tras la guerra civil éramos bajitos, y con el desarrollo socio económico en décadas sucesivas la talla media aumentó, al igual que el coeficiente intelectual medio.

¿Cuáles son los síntomas más frecuentes de desnutrición? 

Otro problema más grave es la desnutrición aguda. Un niño, sea desnutrido crónico o no, tienen menos capacidad de reserva energética que un adulto, y en situaciones de carencia extrema de alimentos o enfermedad grave pierde peso (músculo y grasa) en cuestión de semanas, se queda en apenas piel y huesos. Son los niños famélicos que vemos en contextos de sequías, huidas forzadas por la guerra, campos de refugiados. Su sistema inmune es muy débil, y enferman y mueren de neumonía, diarrea, sarampión, malaria.  Por suerte, si los detectamos y atendemos a tiempo, podemos vacunarles, medicarles y nutrirles con alimentos preparados para esta condición aguda, y recuperarles a su peso habitual en 6-8 semanas.

¿Qué tipo de tratamiento recibe un niño malnutrido?

La malnutrición crónica no se puede tratar. Lo que tus huesos y cerebro no crecieron con anterioridad es difícilmente recuperable. Al menos es prevenible con alimentación de las madres durante el embarazo y el periodo de lactancia, y con suplementación de la dieta infantil en los primeros 2 años de vida, algo que la gran mayoría de países con pocos recursos no consiguen ofrecer a sus ciudadanos.

Un niño con desnutrición aguda atendido por ACNUR o las ONGs que trabajan emergencias puede recibir alimentos preparados listos para el consumo, RUTF por sus siglas en inglés, que son como barritas de turrón que se llevan a sus casas (o sus chozas, o sus tiendas de campaña de refugiado), y les ayudan a recuperar rápidamente su peso en un par de meses.  En ocasiones están tan enfermos que pierden las ganas de comer les ingresamos unos días para darle leches especiales por una sonda hasta el estómago, hasta que recuperan apetito y podemos iniciarles en esos alimentos RUTF.

¿Qué necesita un niño para disfrutar de una buena salud?

Embarazo controlado. Parto atendido. Pecho materno exclusivo durante 6 meses. Vacunas. Alimentación variada y progresiva. Higiene. Amor. Cobijo. Juego. Escuela. Respeto. Valores.  Suena idílico, pero es la realidad.

¿Cómo es tu trabajo cuando atiendes a familias de países desfavorecidos?

Duro y a la vez bello. Pese a las barreras idiomáticas y culturales, la sonrisa, las miradas y el lenguaje no verbal comunican más allá del aspecto técnico.

¿Qué se puede hacer en las comunidades para garantizar una buena alimentación sana y sostenible para todos? 

Un mundo más justo, empezando por nuestra propia casa, nuestra propia comunidad de vecinos, nuestro barrio, nuestro grupo de amigos, compañeros de estudios o de trabajo. Para cambiar el planeta no hace falta irse a otros países, tenemos impacto desde lo que hagamos en nuestra propia sociedad: reciclaje, consumo responsable, comercio justo. Hay que compartir, ser más solidarios, tener empatía.

¿A nivel global, piensas que estamos progresando, o nunca conseguiremos evitar que sigan muriendo niños y adultos por la falta de alimentos y salubridad? 

Los Objetivos de Desarrollo del Milenio ya mostraron en 2015 ciertos avances, ahora es cuestión de ver el vaso medio lleno, medio vacío, y seguir buscando agua. El planeta tiene agua, comida y recursos para todos, la cuestión mayor es plantearnos si desde el 1er Mundo vamos a continuar expoliando los recursos materiales de los países en vías de desarrollo, y seguir ampliando las brechas entre ricos y pobres. Aún 900 millones de personas se van a dormir esta noche sin haber cenado, con hambre, cuando en España tiramos comida en buenas condiciones en nuestros supermercados y nuestras casas. No van a venir los marcianos a arreglar los problemas e injusticias de la Humanidad, depende exclusivamente de nosotros: de mí, y de ti. ¿Estás dispuesto a cambiar las cosas?.

FOTO: Cedida por Pascual Caballero