Acelerar el paso en el cumplimiento de la Agenda 2030

Los Objetivos de Desarollo Sostenible son el intento más ambicioso hasta la fecha, por parte de gobiernos y sociedad civil, para cambiar la historia planetaria: Nada menos que liberar a la humanidad de la pobreza, asegurar un planeta sano para las generaciones futuras y construir sociedades pacíficas e inclusivas como cimiento para garantizar vidas dignas para todos. Un intento sin precedentes en la historia de la humanidad.

Dos años después de que 193 países aprobaran los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) en la Asamblea General de la ONU en septiembre de 2015, la Agenda 2030 está en marcha y empiezan a verse los primeros resultados, pero también se ha constatado la magnitud y las dificultades de alcanzar las metas propuestas, en un proceso que requiere voluntad política, coordinación internacional, alianzas público-privadas y una opinión pública mundial implicada y vigilante.

El Informe 2017 de progreso de los Objetivos de Desarrollo Sostenible presentó el último balance en cifras sobre los progresos y retos en cada uno de los 17 objetivos y 169 metas que forman parte de la agenda:

  • Se estima que 767 millones de personas (el 11% de la población mundial) vivían por debajo del umbral de pobreza extrema en 2013, frente a los 1.700 millones de 1999
  • La tasa de retraso en el crecimiento de niños menores de 5 años bajó del 33% en el año 2000 al 23% en 2016.
  • Una de cada 5 mujeres en relación de pareja y niñas han sido sometidas a violencia física o sexual
  • En 2016 se estableció el record de 1,1 grados Celsius de calentamiento desde el periodo preindustrial

“Es verdad que el número absoluto de pobres se ha reducido y sus condiciones de vida mejorado”, indicó el secretario general de Naciones Unidas, António Gutierres, en la presentación del último informe de progreso de los ODS, en el que se conocieron estos datos. “Pero también es cierto que la globalización y el progreso tecnológico, en conjunto, han sido factores de inequidad. Ocho personas en el mundo tienen tanta riqueza como la mitad de la población global”.

A pesar de que los ODS no son jurídicamente vinculantes, se espera de cada uno de los gobiernos de los países firmantes del acuerdo que presenten un plan nacional de implementación, con indicadores específicos adaptados a la realidad del país de cada una de las metas. Cerca de 40 países han comunicado la puesta en marcha de planes de implementación, entre los cuales, de momento, no se encuentra España.

Voluntad política y enfoque transversal

Un grupo de expertos ha sugerido un decálogo de medidas para la implementación de los ODS en España: Entre las medidas que proponen, se encuentra la creación de un Alto Comisionado para la Agenda 2030 que permita la coordinación entre los distintos Ministerios y agentes sociales, económicos y políticos y que cada ministerio apruebe un Plan de Alineación de Políticas con los Objetivos de Desarrollo Sostenible, además de medidas de control y evaluación políticas sobre el progreso en el cumplimiento de los objetivos.

También desde organizaciones como UNICEF y Oxfam Intermón se han llevado a cabo una serie de recomendaciones al Gobierno español para implementar la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible (ODS) y se han propuesto una serie de indicadores específicos para cuya definición, control y rendición públicas se requiere un enfoque transversal e interdepartamental.

La participación del sector privado en el cumplimiento de los ODS la lidera en España, la Red Española del Pacto Mundial. En la presentación de una guía con más de 200 acciones para que las empresas contribuyan a los ODS, la directora de la entidad, Isabel Garro, identificó, como pasos para su implementación, “identificar los ODS que me afectan y sobre los que yo impacto; marcar acciones e indicadores; integrarlo en la gestión y comunicar los progresos con transparencia”, entre otros.

El problema de los datos

No menor es el reto de disponer de datos precisos, oportunos y comparables entre países sobre el progreso en el camino hacia las 169 metas de los objetivos, que deberán comprobarse a partir de 244 indicadores. Este 2017, la Asamblea General de Naciones Unidas ha aprobado la lista oficial de los indicadores elaborada durante los dos últimos años por el Grupo Interinstitucional y de Expertos sobre los Indicadores de los ODS (GIEI-ODS). En un 35% de los indicadores propuestos, el GIEI-ODS considera factibles que puedan ser recopilados y evaluados. En un 26% de los indicadores, se reconoce que no existen suficientes estadísticas de los estados para recopilarlos. Finalmente, en el 36% de los indicadores propuestos, los expertos consideran que todavía no existen metodologías estándar para que puedan ser recopilados por los países.

Faltan todavía muchos de estos datos en colectivos como el de los niños con discapacidades o comunidades indígenas. Y faltan todos en el caso de personas que no existen legalmente por falta de inscripción en el registro civil. Un mínimo de 230 millones de niños y niñas, según estimaciones de UNICEF.

El reto de los ODS requiere una voluntad decidida y un cambio en la forma de abordar soluciones para que nadie se quede atrás. “Si el mundo quiere erradicar la pobreza, hacer frente al cambio climático y construir sociedades pacíficas e inclusivas para 2030, los principales interesados, entre ellos los gobiernos, deben impulsar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible a un ritmo más acelerado”, tal como reclamó recientemente la vicesecretaria general de Naciones Unidas, Amina Mohammed.

Imagen: Proyecciones sobre los Objetivos de Desarrollo Sostenible y el 70 aniversario de las Naciones Unidas en la sede central la ONU en Nueva York, el 22 de septiembre de 2015 (UN Photo/Cia Pak) (Flickr)