Acabar con la impunidad de los crímenes contra periodistas

48 periodistas asesinados. 4 colaboradores muertos. 15 internautas asesinados. 147 periodistas encarcelados. 13 colaboradores encarcelados. 167 internautas encarcelados. Son algunos de los escalofriantes datos publicados por Reporteros Sin Fronteras (RSF) en su barómetro 2015. El 2 de noviembre es el Día Internacional para Poner Fin a la Impunidad de los Crímenes contra Periodistas.

Con motivo de esta efeméride, la UNESCO (Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) presentó ayer en su sede en Nueva York, un informe sobre tendencias mundiales en materia de libertad de expresión y desarrollo de los medios de comunicación.

Según esta Organización, en 2014, solo 13 de los 59 países en los cuales se habían perpetrado asesinatos de periodistas respondieron a las peticiones formales de información sobre las medidas tomadas al respecto. En lo que va de 2015 han sido asesinados 48 periodistas (8 en Francia, 6 en Sudán del Sur, 5 en Yemen, 5 en Irak, 5 en Siria, 3 en México, 3 en Brasil).

El informe se centra también en la seguridad de los periodistas, la protección de las fuentes periodísticas en la era digital, el papel de los intermediarios de internet en el fortalecimiento de la libertad de prensa en línea y la lucha contra la incitación al odio. Este informe según Irina Bokova (Directora General de la UNESCO ) pretende ser “una referencia para los gobiernos, la sociedad civil, el sector privado, los profesores y los estudiantes universitarios en momentos en que la libertad de expresión es más importante que nunca”. Además afirma que “la impunidad es venenosa –conduce a la autocensura por medio a las represalias y priva a la sociedad de fuentes de información significativas”.

Por su parte, Reporteros Sin Fronteras acaba de lanzar una campaña para pedir precisamente a Naciones Unidas que tome acciones concretas en la creación de un Representante Especial para la Seguridad de los Periodistas.

Christophe Deloire (Secretario General de RSF) ha declarado que “la seguridad de los periodistas no es un tema de falta de recursos legales, sino de carencias en garantizar su cumplimiento. Sólo un Representante Especial que trabaje mano a mano con el Secretario General de la ONU podrá tener el peso político y la capacidad para actuar con la celeridad y la legitimidad necesarias para coordinar a todos los organismos de Naciones Unidas”.

En la última década más de 700 periodistas han sido asesinados por ejercer su profesión y llevar la información al público: es decir, una muerte por semana de media. En 9 de cada 10 casos los autores del crimen no son castigados. Esta impunidad lleva a más asesinatos y es con frecuencia un síntoma del empeoramiento de un conflicto y del derrumbe del sistema judicial.